El Blog del Derecho de Familia

07/02/2011

Sobre el Sindrome de Alienación Parental (SAP)…

Filed under: Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 9:03 am
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El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es un transtorno en el niño, habitualmente en contextos de divorcio, en el que el menor es inducido a desaprobar, descalificar y criticar a uno de sus progenitores, de forma injustificada y totalmente exagerada y alejada de la realidad. En esta situación, se produce un distanciamiento del menor hacia uno de los progenitores, normalmente hacia aquel con el que no convive de forma habitual. La teoría, desarrollada por el Dr. Richard A. Gardner, retrata la situación en la que uno de los progenitores influye en el menor para ponerle en contra del otro progenitor. Pueden ser actuaciones conscientes como inconscientes, normalmente del progenitor con el que el menor convive la mayor parte del tiempo, así como también del entorno familiar del mismo, que desacreditan al otro progenitor de forma que el menor llega a no querer ni ver ni tan sólo hablar con aquel progenitor “alienado”. Así el SAP surge principalmente de una combinación de influencia de los padres y la contribución activa de los propios niños a la campaña de desaprobación, siendo estos dos factores que se refuerzan mituamente.

Podríamos dividir el SAP en tres categorías –severa, moderada o leve- aunque se trata de una continuidad y no es facil reducir todas las situaciones dentro de estas categorías, pero la diferenciación es importante ya que la alineación del menor es progresiva, gradual. Y se agrava cuando el menor dispone de pocas ocasiones para compartir con el progenitor alienado ya que el tiempo está jugando a favor del progenitor alienante.

Los niños expuestos a SAP pueden desarrollar enfermedades mentales y consecuencias a largo plazo. Estudios sobre adultos que habian sido víctimas de SAP nos refieren que el Síndrome de Alineación Parental ha repercutido de forma importante en su capacidad de confiar en los demás, y de creer en cosas como la honestidad, afectando también a sus relaciones con el sexo opuesto. Los niños víctimas de SAP creen que no se puede confiar en el progenitor alienado. Cuando crecen y se reducen las relaciones con el progenitor alienador, descubren que muchas de las cosas que el alienador les había hecho creer sobre el alienado no son ciertas. Por tanto, ya no puede confiar en el progenitor alienador, pero, por la propia alineación, les cuesta mucho poder confiar en el progenitor alienado. El niño que ha sufrido SAP acaba manifestando importantes inadaptaciones a las relaciones interpersonales.

El SAP no es cuestión específica de género  y, aunque se cree que las mujeres son las principales responsables, los hombres también tienen su importante cuota de participación. Un hombre alienador responde a un perfil narcisista, arrogante y con poca empatía. La mujer alienadora suele tener personalidades límite, marcadas por la inseguridad, falta de recursos, un fuerte temor al abandono y un vacio constante. 

Activistas de los Derechos del Padre han estado presionando para que el Síndrome de Alineación Parental (Parental Alienation Disorder) sea añadido a la quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadístico de Transtornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, algo así como la “biblia” de los diagnósticos.

22/02/2010

¿Hay que oír a los niños en un procedimiento de familia?

Es una cuestión que se plantea a menudo. ¿Es obligatorio oír a los menores?, ¿Es necesario? ¿Es adecuado para ellos? Y en tal caso, ¿A partir de que edad?.

El artículo 770.4 de la Ley de Enjuiciamiento Civil se pronuncia taxativamente en relación a la exploración de los menores cuando dice que “Cuando hubiere hijos menores o incapacitados, se les oirá si tuvieren suficiente juicio y, en todo caso, si fueren mayores de doce años”.

La prevención legal, entiendo que debe cumplirse en el sentido de que DEBERÁ OIRSE A LOS MENORES QUE TENGAN MAS DE 12 AÑOS EN TODO CASO, y los edad inferior a doce, se les deberá oír, al menos, para poder determinar si tienen suficiente juicio.

A pesar de esta previsión legal, en los procesos de familia en muchas ocasiones, no se observa esta actuación y los menores no son oídos. Viene siendo habitual por los Juzgados, denegar la realización de dicha prueba, que debería ser acordada de oficio, por no estimarla necesaria, o bien, sustituyéndola por la intervención de los Servicios Técnicos Judiciales (SATAF). La intervención de los Servicios Técnicos Judiciales en cuanto a esta prueba se refiere, se limitaría a proponer al Órgano Judicial que escuche al menor, o de forma excepcional, intervenir en su practica como auxilio al órgano Judicial.
Pero incluso se llega a denegar dicha prueba que ha sido PROPUESTA por alguna de las partes, tras haber sido admitida. Un cúmulo de despropósitos que, en alguna ocasión, lo que han llevado es a una total indefensión, y a obligar a las partes o a alguna de ellas, a seguir largos procesos de recursos, con el desgaste emocional que ello comporta, más el gasto económico que supone, y, sin duda, a unas sentencias acordado unas medidas en relación a los hijos, totalmente desvinculadas de la realidad de los mismos y de su cotidianeidad.

El “Oir a los niños”, de una forma u otra, entiendo que debería ser casi “obligatorio”, ya sea mediante una exploración judicial propiamente dicha para los más mayores, como por un examen psicológico realizado por un equipo de al menos tres profesionales, en el que se pueda deducir cual es la relación de los menores con cada uno de sus progenitores, los roles de cada uno y por tanto, poder establecer una custodia fundamentada en hechos, en la realidad, y no dependiente de una cuestión de sexo como vienen siendo demasiado habitual. El hecho biológico de la maternidad no es una condición básica para otorgar una custodia, aunque los niños sean de corta edad.

08/02/2010

Una juez de Barcelona concede la custodia de un niño a su padre y obliga a la madre a pasar pensión alimenticia

Filed under: Custodia y Patria Potestad,Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 8:52 am
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Aunque se trata de una sentencia recaída hace ya algunos años, creo que vale la pena recordarla aquí, mediante el resumen que de ello hizo la agencia Europa Press.

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

Una juez de Barcelona ha dictado una sentencia poco habitual al conceder la guarda y custodia de un hijo que acaba de cumplir siete años al padre en detrimento de la madre, obligando además a la mujer a pasar una pensión alimenticia a su ex marido. Los abogados de la madre ya han recurrido el fallo ante la Audiencia de Barcelona.

La sentencia, del Juzgado de Primera Instancia número 45 de Barcelona y a la que ha tenido acceso Europa Press, reconoce que fue la madre la que se ha cuidado “directamente del niño” antes de la crisis matrimonial que se zanjó con la separación de hecho en julio de 2003. Desde esa fecha, el menor estuvo conviviendo con el padre y la madre de forma alterna.

La decisión de la juez va en contra de los informes del fiscal, de los trabajadores sociales del SATAV (Servicio de Asesoramiento Técnico y de Atención a la Víctima), organismo dependiente de la Generalitat, y de la propia madre, que solicitó la guarda y custodia del menor. Por contra, la juez da la razón al padre, cuya abogada, Maria Assumpció Martínez Rogès, pidió que le fuera otorgada la custodia del niño.

Además de otogar la custodia al padre, la juez también ha ordenado que la madre, que tiene un sueldo de 728 euros al mes, abone mensualmente la suma de 120 euros al padre en concepto de pensión alimenticia para el niño. Fuentes judiciales explicaron a Europa Press que dicha pensión es “prácticamente la mínima” que se concede para estos casos.

SEPARACION.

Tras la separación de la pareja, el niño, que empezó a atravesar “un estado de bloqueo emocional y baja autoestima”, convivió con los dos progenitores alternativamente hasta que la juez dictó un auto de medidas previas en enero de este mismo año, en el que atribuyó la custodia al padre. Asimismo, tras la separación, la mujer empezó a trabajar, lo que no había hecho desde el nacimiento del niño.

La juez basó esta primera decisión en el hecho de que “para el menor la figura de referencia, tanto para los aspectos paternales como para bastantes maternales, era el padre” y porque fue el padre también el que “recabó la ayuda de profesionales” por el “estado de nerviosismo” del niño.

De hecho, desde pocas semanas después de la separación, el padre empezó a llevar semanalmente al niño a un psicólogo, medida que la madre no consideró necesaria, por lo que la juez considera que “el padre demostró una mayor capacidad protectora”.

Éste es uno de los argumentos esgrimidos por la juez para su decisión final, ya que, aunque afirma que “la vinculación entre madre e hijo es indudablemente muy importante porque ha sido la madre la figura cuidadora hasta que se produjo la ruptura de la pareja”, la evolución del niño ha sido “positiva” desde que se fue a vivir con su padre.

EN CONTRA DE LOS TRABAJADORES SOCIALES.

No obstante, los trabajadores sociales dictaminaron que tras la separación, el padre “colocó al hijo” como “objeto de afecto” y “se ha situado como víctima de una situación que no ha podido tolerar, mostrando un resentimiento hacia la madre”, lo que, según los trabajadores sociales, “puede afectar negativamente a la figura de madre que el menor tiene interiorizada”.

En el informe presentado por el SATAV en el juzgado también se hacía constar que “la madre ha sido la principal figura cuidadora del menor” y que “tiene una estabilidad emocional y un entorno familiar estable para atender adecuadamente las necesidades” del niño.

A pesar de este informe y de la petición del fiscal, la juez considera que la evolución emocional del menor tras la separación ha sido “positiva” y añade que “el padre se ha acercado más al hijo y ha sido el que ha recabado la atención psicológica mientras que la madre no lo consideró necesario”.

MAS MEDIDAS.

En la misma resolución, por la que la juez ha otorgado la guarda y custodia del menor al padre, se acuerda que el uso de la vivienda conyugal sea también para el padre, así como “los objetos de uso ordinario existentes en la misma”.

Por último, la juez también decreta la separación matrimonial de la pareja, debido al “progresivo deterioro de su relación, aunque no sea posible afirmar objetivamente” cual de los dos miembros “es responsable en exclusiva” de dicho deterioro.

La abogada del padre, Maria Assumpció Martínez Rogés, mostró su satisfacción por la decisión de la juez y explicó que esta resolución demuestra que, aunque “no es muy habitual”, los jueces “empiezan a tener en cuenta que no sólo el hecho de dar a luz debe ser valorado a los efectos de la guarda y custodia de un menor cuando el padre esté suficientemente capacitado para cuidar del hijo”.

 http://lukor.com/not-soc/cuestiones/0410/14184042.htm

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