El Blog del Derecho de Familia

03/01/2011

¿Cómo afecta la nueva regulación catalana a los procedimientos anteriores?

Filed under: Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 7:19 pm
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Ya está vigente la nueva normativa catalana. Desde el pasado dia 1 de enero, los procedimientos de familia que se inicien verán aplicada ya la nueva regulación, con preferencia por la guarda compartida, cambios en la atribución de vivienda, en la prestación compensatoria o inclusión de régimen de visitas para los abuelos, por ejemplo. Pero, ¿que ocurre con los procedimientos que están en marcha? ¿Y con los que ya tienen sentencia? ¿Es el cambio de normativa motivo para modificación de medidas? Esta preguntas se suceden a cada momento entre todos aquellos que tienen cercano un divorcio, y paso a dar breve respuesta a las mismas.

Los procedimientos iniciados antes del 1 de enero de 2011 se regirán por la normativa anterior. No importa si se presentó la demanda el 30 de diciembre, si están admitidos o no, ni el trámite en que se encuentren. La aplicabilidad de la norma viene dada por la fecha de presentación de la demanda. Podemos encontrarnos supuestos en los que las medidas provisionales previas sigan la normativa anterior, y el procedimiento principal del divorcio siga la nueva regulación, simplemente por el tema de las fechas.

Si ambas partes prestan su conformidad, el procedimiento iniciado antes de la entrada en vigor de la norma podrá seguirse por la nueva normativa. Pero remarco en negrita lo que hay que tener en cuenta.

Los procedimientos que ya tienen sentencia, verán aplicada la nueva regulación cuando se de un procedimiento de modificación de medidas. El cambio normativo entiendo que no es un motivo que sirva para instar modificación de medidas por si mismo y como único fundamento, pero en un procedimiento de modificación de medidas instado con la nueva normativa en vigor, se aplicará dicha normativa.

Por lo tanto, en los procedimientos con sentencia dictada, si existen variaciones en la situación familiar que por si mismas pudieran dar pié a una modificación de medidas, el procedimiento que se inicie se verá bajo el prisma de la nueva normativa.

30/12/2010

El Pla de Parentalitat// El Plan de Parentalidad

La gran “novedad” en la nueva regulación de las crisis en la familia en Catalunya es el llamado Plan de Parentalidad. Creo que no es nada tan nuevo como al principio sonaba, ya que no es mas que un documento en el que se contienen las medidas que solicitamos se acuerden en relación a las relaciones de los menores con los progenitores. Evidentemente no se trata de aquel standard de “fines de semana alternos y mitad de vacaciones escolares” y ahí queda la puerta bien abierta a desencuentros, discrepancias y disfunciones, sino que se asemeja más a aquellas regulaciones que solíamos hacer sobre todo en convenios, en las que se refería más detalladamente sobre las fechas y modos de intercambio de los menores, formas de tomar determinados acuerdos y similares.
El Pla de Parentalitat está pensado como propuesta conjunta o individual y pretende ser una herramienta en la que se detalle y determine en bastantes puntos en los que se ha constatado que existen habituales divergencias de interpretación.
Contendrá regimen de estancias con cada uno de los progenitores, modos y lugares de darse el intercambio entre ellos, estilo educativo, actividades que se están realizando, forma de reparto de los periodos vacacionales, de los festivos intersemanales, de los puentes, comunicaciones con el progenitor no presente, formas de pago de los gastos de los menores, persona encargada de ello, …. Cuanto más detalle contenga el Pla de Parentalitat , menos puntos de conflicto deberían surgir en las relaciones tras la ruptura de la convivencia, aunque, como siempre, la buena voluntad y el sentido común deben primar en cualquier ruptura.

20/12/2010

Custodia compartida como punto de partida.

El próximo 1 de enero entra en vigor la nueva regulación del Derecho de Familia en Catalunya. Como he venido haciendo en los últimos posts, en esta ocasión voy a hacer una revisión de los cambios que esta normativa hace en cuanto a otro aspecto crucial de esta parcela del Derecho: La custodia de los menores.

La nueva regulación parte de que la responsabilidad de los progenitores en las situaciones de ruptura de la convivencia mantienenel caracter compartido y, en la medida en que ello sea posible, deben ejercitarse conjuntamente.
Dejamos de hablar de guarda y custodia y de régimen de visitas, con la carga negativa y la sensación de vencedores y vencidos que se da en muchas ocasiones y se centra en un único término: GUARDA. Y ello porque la patria potestad es la que realmente afecta a las decisiones importantes en la vida del menor, y en pocas ocasiones no es compartida, de forma que dejamos de un lado la misma y nos vamos a solucionar los problemas del dia a dia, de la cotidianiedad. Dónde duerme el menor, a qué hora se acuesta, sus pautas de higiene diaria, pautas de estudio… esto es guarda. A menudo el guardador habitual (antes progenitor custodio) ha ido tomando otras decisiones pero son patologías, son cuestiones que no puede ni debería tomar unliateralmente puesto que se encuentran en la esfera de la Patria Potestad. Guarda es cotidianiedad y es necesario que ambos progenitores se involucren en ello, en las cosas del dia a dia.
La guarda conjunta será aquella en la que ambos progenitores están involucrados a un nivel equivalente en el dia a dia de sus hijos, sin que sea necesario un reparto del tiempo de estancias al 50%. Tampoco se trata de una guarda exclusiva con un régimen amplio. La responsabilidad parental jugará un papel importante.
¿Con la nueva normativa se dictará siempre una “custodia compartida”? La guarda compartida será el criterio preferente, pero la intervención y criterio judicial será la que determine el modo de ejercitarse la guarda cuando los progenitores no hayan alcanzado un acuerdo sobre ello. La autoridad judicial puede disponer que la guarda se ejercite de manera individual si ello conviene más al interés de los hijos, o incluso encargar de la misma a abuelos, otros parientes o incluso a in stituciones. El interés superior del menor se erige como pieza clave en todo el procedimiento.
El artículo 233-10.3 deja clara una cuestión, y es que la forma de ejercer la guarda no altera el contenido de la obligación de alimentos en relación a los hijos comunes, si bien deberá ponderarse el tiempo de permanencia de los menores con cada uno de los progenitores y los gastos que cada uno de ellos haya asumido pagar directamente.
Para regular las relaciones de los menores con cada progenitor deberá presentarse el llamado “plan de parentalidad“, en el que los progenitores deben concretar la forma en que van a ejercer sus responsabilidades parentales.Este es un sistema adoptado en paises vecinos y es una especie de simulación de futuro. Los convenios más extensos ya vienen siendo un poco un plan de parentalidad, pero no aquellos “convenios base o estandard” que acaban pasando mil y una veces por el Juzgado para clarificar mil cositas.

En los próximos post detallaré el contenido del “Pla de Parentalitat” y los criterios del art. 233-11 para determinar el régimen y la manera de ejercer la guarda.

13/12/2010

Sobre la atribución del uso de la vivienda familiar en la nueva legislación catalana

Este segundo post sobre la nueva regulación del Derecho de Familia que entrará en vigor el próximo dia 1 de enero de 2011 lo voy a dedicar a las novedades o cambios que se daran en cuanto a la atribución de uso de la vivienda familiar. El primer y principal criterio de atribución será el acuerdo de los interesados, bien sea previo o posterior al matrimonio. El Juez solo acordará una atribución de uso si alguna de las partes lo solicita, y no va a ser una atribución “automática” para aquel que vaya a quedar con la custodia de los menores, y ello es lógico cuando la nueva regulación establece que el criterio preferente acerca de la custodia será el de custodia compartida.
La atribución del uso de la vivienda se considera una contribución en especie a los alimentos de los hijos así como a la eventual pensión compensatoria y se entiende como una forma de satisfacer “in natura”, una necesidad de vivienda de los hijos y/o cónyuge. Por ello, ahora se podrá cubrir esta necesidad con segundas residencias o otras propiedades del deudor, siempre que resulten idóneas para ello, pensando así en su proximidad al colegio, entorno de los hijos,etc..

Las segundas residencias no son objeto de atribución de uso como tales, ya que se trata de cubrir una necesidad de techo de los menores y de uno de los cónyuges.

Habitualmente la atribución irá principalmente ligada a la guarda de los menores, puesto que los menores son siempre el interés más digno de protección, pero esa atribución puede darse al no guardador si el otro conyuge tiene opción a cubrir la necesidad de vivienda y el no guardador no tiene esa capacidad. Este criterio de tener opción o no a cubrir dicha necesidad se verá reflejada más significativamente cuando se de un reparto equilibrado de las estancias de los menores con cada uno de los progenitores, por cuanto que, no existirá de este modo, un domicilio más habitual que el otro. En todo caso, la atribución del uso de la vivienda se realizará preferentemente por la situación de necesidad y, en cualquier caso, será limitada en el tiempo. El art. 233.21 nos proporciona unos criterios correctivos a la atribución que contemplan que no se de la atribución si el que resultaría beneficiario de la misma tiene medios suficientes para obtener una vivienda a pesar de que tenga atribuida la guarda preferente o bien cuando el que debería ceder el uso pueda asumir alimentos en una cuantía sificiente que permita soportar las necesidades de vivienda de los hijos.

El uso cedido por terceros, como ya se ha visto en algunas sentencias recientemente, es un precario y finaliza cuando el cesionario reclama el bien. Por tanto, és un uso que puede ser atribuido pero que acabará cuando se reclame el bien.

El art. 233.23 nos deja clarificado que las obligaciones y gastos propios de la titularidad de un inmueble van a seguir los criterios propios del usufructo, siguiendo así el criterio establecido en muchas sentencias. Por tanto, los gastos ordinarios como IBI y comunidad ordinaria van a ser a cargo de aquel que tenga el uso del inmueble, mientras que los gastos extraordinarios (derramas especiales) serán con cargo al título de propiedad. Evidentemente, las cuotas hipotecarias van a cargo de la titularidad por los porcentajes de la misma.

La atribución del uso tiene unos criterios de extinción que nos recoge el art. 233.24 y que son: el final de la guarda, el vencimiento del plazo por el que se ha establecido, la mejora en la situación del beneficiario, el empeoramiento de la situación del cesionario o el matrimonio o convivencia marital del beneficiario.

Este último criterio, el de la extinción por convivencia o matrimonio, se acerca también mucho a la situación que viene convirtiendose en habitual, de nueva convivencia del beneficiario en el domicilio que fuere familiar, mientras que el otro copropietario está satisfaciendo hipoteca y gastos sin poder hacer uso de la vivienda, y de lo que se beneficia un tercero ajeno a la propiedad, y sobre el cual no tiene obligación alguna de facilitar un techo.

07/06/2010

La prestación compensatoria en el Derecho Catalán

Filed under: derecho familia,dret familia — Assumpció Martinez Rogés @ 8:25 am
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Como ya tenemos la última versión del texto que se llevará al Parlament para su aprobación, voy a referir aquí como quedaría regulada la Prestación compensatoria.

Se deberá solicitar en el primer proceso matrimonial y corresponderá a aquel de los conyuges que vea empeorada su situación económica como consecuencia de la ruptura de la convivencia. Esta prestación no excederá del nivel que tenía durante el matrimonio, ni del que pueda mantener el pagador, teniendo en cuenta en todo caso los alimentos que éste deba a los hijos ya que estos son prioritarios. La prestación se determinará según la posición económica teniendo en cuanta las posibles compensaciones económicas por razón del trabajo o las previsibles atribuciones por la liquidación del régimen econón¡mico. Asimismo se valorarán las tareas familiares desarrolladas durante la convivencia y que hayan aminorado la capacidad de uno de obtener ingresos, las prespectivas económicas del solicitante atendida su edad, estado de salud y la guarda de los hijos que se establezca, la duración de la convivencia y los nuevos gastos familiares que tenga el deudor.

El pago se puede establecer en forma de capital (bienes o dinero) o de pensión (dinero en mensualidades adelantadas y por periodo limitado).

Unicamente es modificable su importe a la baja, por mejora de la situación económica del perceptor o por empeoramiento de la del pagador, pudiendo llegar a la extinción. Asimismo se puede extinguir por matrimonio o convivencia marital del perceptor o por su muerte. En cambio, si fallece el pagador, puede seguirse contra la herencia de éste.

Como en otros aspectos de esta nueva regulación, en cuanto a la prestación compensatoria, vemos que se va a observar con mayor detenimiento como se ha desarrollado la convivencia, dejando de ser una aplicación automatica. Se acerca algo más a la realidad, ya que la razón de ser anterior se debía a la situación social de la esposa que dejaba cualquier trabajo externo al casarse y se dedicaba unica y exclusivamente a la familia. La realidad es otra, y creo que la regulación de la compensatoria es ahora más justa ya que en su determinación o no se van a observar diversos parámetros, y sobre todo, y lo entiendo como muy justo, que quien la perciba no quede en una situación económica mejor de la que quede quien se encuentre obligado a satisfacerla. Es decir, que no haya un enriquecimiento injusto.

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