El Blog del Derecho de Familia

17/01/2011

La función del Fiscal en los procedimientos de Derecho de Familia

Filed under: Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 9:25 am
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La Ley establece la intervención del Ministerio Fiscal en los procedimientos de familia en los que existan hijos menores o incapacitados. El Fiscal examinará el convenio que propongan las partes en lo que afecte a los hijos. Si entiende que el convenio los ampara suficientemente instará su aprobación, pero si no es así, deberá oponerse a su aprobación. Cuando el procedimiento no sea con el acuerdo de los progenitores, el Fiscal aparecerá como una “tercera parte” y actuando como tal, tendrá la función de contestar a la demanda , siempre únicamente en cuanto se refiera a los hijos. Por lo tanto, podríamos decir que el legislador tenía la idea de que el Fiscal actuara como defensor de los menores.

En este “papel”, lo deseable sería que la intervención del Fiscal fuera realmente activa en favor de los menores, como la figura que existe en los procedimientos norteamericanos, en los que aparece la figura del “Guardian”, un abogado que representa a los hijos. Si hay más de un hijo, pueden haber diversos “Guardian”. Articulará los intereses de los menores, les representará. Hablará con ellos, con los padres, con los profesores, médicos y otras personas de su entorno , de forma que con su visión, al margen de las visiones que puedan alegar los padres, se pueda tomar la mejor decisión sobre la guarda, salud y educación de los menores.

Pero el “papel” de nuestro Ministerio Fiscal en los procedimientos de familia se queda muy corto. Muchas veces se limita a emitir un escrito standard en el que lo que se dice y nada es lo mismo. Muchas veces el escrito está mecanografiado y el número de actuaciones va escrito a mano, lo que denota que ni tan sólo se ha hecho una impresión personalizada del escrito. Eso sí, en derecho común español, si el Fiscal no presta su conformidad, no podremos optar a una custodia compartida.

Quizás podríamos acercarnos un poco al sistema norteamericano…

30/12/2010

El Pla de Parentalitat// El Plan de Parentalidad

La gran “novedad” en la nueva regulación de las crisis en la familia en Catalunya es el llamado Plan de Parentalidad. Creo que no es nada tan nuevo como al principio sonaba, ya que no es mas que un documento en el que se contienen las medidas que solicitamos se acuerden en relación a las relaciones de los menores con los progenitores. Evidentemente no se trata de aquel standard de “fines de semana alternos y mitad de vacaciones escolares” y ahí queda la puerta bien abierta a desencuentros, discrepancias y disfunciones, sino que se asemeja más a aquellas regulaciones que solíamos hacer sobre todo en convenios, en las que se refería más detalladamente sobre las fechas y modos de intercambio de los menores, formas de tomar determinados acuerdos y similares.
El Pla de Parentalitat está pensado como propuesta conjunta o individual y pretende ser una herramienta en la que se detalle y determine en bastantes puntos en los que se ha constatado que existen habituales divergencias de interpretación.
Contendrá regimen de estancias con cada uno de los progenitores, modos y lugares de darse el intercambio entre ellos, estilo educativo, actividades que se están realizando, forma de reparto de los periodos vacacionales, de los festivos intersemanales, de los puentes, comunicaciones con el progenitor no presente, formas de pago de los gastos de los menores, persona encargada de ello, …. Cuanto más detalle contenga el Pla de Parentalitat , menos puntos de conflicto deberían surgir en las relaciones tras la ruptura de la convivencia, aunque, como siempre, la buena voluntad y el sentido común deben primar en cualquier ruptura.

20/12/2010

Custodia compartida como punto de partida.

El próximo 1 de enero entra en vigor la nueva regulación del Derecho de Familia en Catalunya. Como he venido haciendo en los últimos posts, en esta ocasión voy a hacer una revisión de los cambios que esta normativa hace en cuanto a otro aspecto crucial de esta parcela del Derecho: La custodia de los menores.

La nueva regulación parte de que la responsabilidad de los progenitores en las situaciones de ruptura de la convivencia mantienenel caracter compartido y, en la medida en que ello sea posible, deben ejercitarse conjuntamente.
Dejamos de hablar de guarda y custodia y de régimen de visitas, con la carga negativa y la sensación de vencedores y vencidos que se da en muchas ocasiones y se centra en un único término: GUARDA. Y ello porque la patria potestad es la que realmente afecta a las decisiones importantes en la vida del menor, y en pocas ocasiones no es compartida, de forma que dejamos de un lado la misma y nos vamos a solucionar los problemas del dia a dia, de la cotidianiedad. Dónde duerme el menor, a qué hora se acuesta, sus pautas de higiene diaria, pautas de estudio… esto es guarda. A menudo el guardador habitual (antes progenitor custodio) ha ido tomando otras decisiones pero son patologías, son cuestiones que no puede ni debería tomar unliateralmente puesto que se encuentran en la esfera de la Patria Potestad. Guarda es cotidianiedad y es necesario que ambos progenitores se involucren en ello, en las cosas del dia a dia.
La guarda conjunta será aquella en la que ambos progenitores están involucrados a un nivel equivalente en el dia a dia de sus hijos, sin que sea necesario un reparto del tiempo de estancias al 50%. Tampoco se trata de una guarda exclusiva con un régimen amplio. La responsabilidad parental jugará un papel importante.
¿Con la nueva normativa se dictará siempre una “custodia compartida”? La guarda compartida será el criterio preferente, pero la intervención y criterio judicial será la que determine el modo de ejercitarse la guarda cuando los progenitores no hayan alcanzado un acuerdo sobre ello. La autoridad judicial puede disponer que la guarda se ejercite de manera individual si ello conviene más al interés de los hijos, o incluso encargar de la misma a abuelos, otros parientes o incluso a in stituciones. El interés superior del menor se erige como pieza clave en todo el procedimiento.
El artículo 233-10.3 deja clara una cuestión, y es que la forma de ejercer la guarda no altera el contenido de la obligación de alimentos en relación a los hijos comunes, si bien deberá ponderarse el tiempo de permanencia de los menores con cada uno de los progenitores y los gastos que cada uno de ellos haya asumido pagar directamente.
Para regular las relaciones de los menores con cada progenitor deberá presentarse el llamado “plan de parentalidad“, en el que los progenitores deben concretar la forma en que van a ejercer sus responsabilidades parentales.Este es un sistema adoptado en paises vecinos y es una especie de simulación de futuro. Los convenios más extensos ya vienen siendo un poco un plan de parentalidad, pero no aquellos “convenios base o estandard” que acaban pasando mil y una veces por el Juzgado para clarificar mil cositas.

En los próximos post detallaré el contenido del “Pla de Parentalitat” y los criterios del art. 233-11 para determinar el régimen y la manera de ejercer la guarda.

13/12/2010

Sobre la atribución del uso de la vivienda familiar en la nueva legislación catalana

Este segundo post sobre la nueva regulación del Derecho de Familia que entrará en vigor el próximo dia 1 de enero de 2011 lo voy a dedicar a las novedades o cambios que se daran en cuanto a la atribución de uso de la vivienda familiar. El primer y principal criterio de atribución será el acuerdo de los interesados, bien sea previo o posterior al matrimonio. El Juez solo acordará una atribución de uso si alguna de las partes lo solicita, y no va a ser una atribución “automática” para aquel que vaya a quedar con la custodia de los menores, y ello es lógico cuando la nueva regulación establece que el criterio preferente acerca de la custodia será el de custodia compartida.
La atribución del uso de la vivienda se considera una contribución en especie a los alimentos de los hijos así como a la eventual pensión compensatoria y se entiende como una forma de satisfacer “in natura”, una necesidad de vivienda de los hijos y/o cónyuge. Por ello, ahora se podrá cubrir esta necesidad con segundas residencias o otras propiedades del deudor, siempre que resulten idóneas para ello, pensando así en su proximidad al colegio, entorno de los hijos,etc..

Las segundas residencias no son objeto de atribución de uso como tales, ya que se trata de cubrir una necesidad de techo de los menores y de uno de los cónyuges.

Habitualmente la atribución irá principalmente ligada a la guarda de los menores, puesto que los menores son siempre el interés más digno de protección, pero esa atribución puede darse al no guardador si el otro conyuge tiene opción a cubrir la necesidad de vivienda y el no guardador no tiene esa capacidad. Este criterio de tener opción o no a cubrir dicha necesidad se verá reflejada más significativamente cuando se de un reparto equilibrado de las estancias de los menores con cada uno de los progenitores, por cuanto que, no existirá de este modo, un domicilio más habitual que el otro. En todo caso, la atribución del uso de la vivienda se realizará preferentemente por la situación de necesidad y, en cualquier caso, será limitada en el tiempo. El art. 233.21 nos proporciona unos criterios correctivos a la atribución que contemplan que no se de la atribución si el que resultaría beneficiario de la misma tiene medios suficientes para obtener una vivienda a pesar de que tenga atribuida la guarda preferente o bien cuando el que debería ceder el uso pueda asumir alimentos en una cuantía sificiente que permita soportar las necesidades de vivienda de los hijos.

El uso cedido por terceros, como ya se ha visto en algunas sentencias recientemente, es un precario y finaliza cuando el cesionario reclama el bien. Por tanto, és un uso que puede ser atribuido pero que acabará cuando se reclame el bien.

El art. 233.23 nos deja clarificado que las obligaciones y gastos propios de la titularidad de un inmueble van a seguir los criterios propios del usufructo, siguiendo así el criterio establecido en muchas sentencias. Por tanto, los gastos ordinarios como IBI y comunidad ordinaria van a ser a cargo de aquel que tenga el uso del inmueble, mientras que los gastos extraordinarios (derramas especiales) serán con cargo al título de propiedad. Evidentemente, las cuotas hipotecarias van a cargo de la titularidad por los porcentajes de la misma.

La atribución del uso tiene unos criterios de extinción que nos recoge el art. 233.24 y que son: el final de la guarda, el vencimiento del plazo por el que se ha establecido, la mejora en la situación del beneficiario, el empeoramiento de la situación del cesionario o el matrimonio o convivencia marital del beneficiario.

Este último criterio, el de la extinción por convivencia o matrimonio, se acerca también mucho a la situación que viene convirtiendose en habitual, de nueva convivencia del beneficiario en el domicilio que fuere familiar, mientras que el otro copropietario está satisfaciendo hipoteca y gastos sin poder hacer uso de la vivienda, y de lo que se beneficia un tercero ajeno a la propiedad, y sobre el cual no tiene obligación alguna de facilitar un techo.

07/12/2010

Prestación compensatoria en la nueva regulación para Catalunya

Filed under: Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 2:51 pm
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Quedan ya pocos días para que entre en vigor el Libro segundo del Código Civil de Catalunya, que nos modifica significativamente todo el entorno relativo a los efectos del divorcio. Una de las modificaciones importantes la recibe la “pensión compensatoria“. La prestación compensatoria está pensada para compensar “el perjuicio producido por la ruptura“, y debe solicitarse ya en el primer procedimiento que se entable. Para valorar esta compensación es importante el tiempo que ha durado la convivencia y, acercándonos a la realidad social, la convivencia prematrimonial también se tomará en consideración.
Se establece con claridad que la capacidad del pagador será relevante y se dará prioridad a los alimentos de los hijos del pagador así como sus nuevos gastos personales. Por tanto, se tomará en cuenta no sólo la posición en que queda el acreedor de la compensación sino también, la situación en la que, tras el divorcio, queda el deudor.
El pago podrá realizarse en capital o en bienes, y el uso de la vivienda que fuere familiar también será una forma posible de pago de la compensación, y como tal se contabilizará.
La prestación compensatoria se establecerá por un periodo de tiempo limitado. No se establece un límite en el periodo. En cualquier caso el Juez podrá establecerla por un periodo indefinido cuando considere que concurren causas excepcionales que así lo recomienden.
En cuanto a la posibilidad de modificar la compensatoria, únicamente se modificará para reducirla y nunca para incrementarla.
Se refleja explícitamente que la convivencia marital dará lugar a la extinción de la compensatoria. La muerte del “deudor” no extingue el derecho a la prestación, que podrá ser reclamada a los herederos.

22/11/2010

La reclamación de alimentos determinados en divorcio tras la mayoría de edad

A menudo se plantea la duda acerca que quien está legitimado para iniciar una reclamación de alimentos cuando el hijo ha alcanzado la mayoría de edad.

Debemos partir de la idea de que los alimentos establecidos en una sentencia de divorcio son de satisfacción obligatoria hasta que los mismos no se extingan, ya sea porque la propia sentencia de divorcio establezca una fecha concreta o por una declaración expresa de extinción. Esa declaración la deberá solicitar el obligado al pago cuando considere que se dan las circunstancias para ello, por ejemplo, cuando el hijo tenga vida independiente. Hasta que no se declare que los alimentos quedan extinguidos, el obligado, sigue obligado a satisfacerlos.

En muchas ocasiones, llegada la mayoría de edad, el obligado opta por dejar de pagar. Simplemente por considerar que se ha acabado su obligación o responsabilidad paternal. Nada más lejos de la realidad. Mientras el hijo siga cursando estudios y conviva en el domicilio del otro progenitor, a cargo de éste, y sin ingresos suficientes para una vida económicamente independiente, el progenitor sigue obligado a ese pago y su incumplimiento puede dar lugar a una ejecución de sentencia para la que está legitimado el que fuera “progenitor custodio“. El hecho natural de la mayoría de edad del hijo no cambia la legitimación para reclamar los alimentos, puesto que ese hijo sigue a cargo de uno de los progenitores.Por lo tanto, el progenitor que recibía los alimentos es el que podrá accionar contra el otro para obtener ese pago, igual que lo hubiera hecho siendo el hijo menor de edad.

Del mismo modo, la acción del “pagador” para obterner la extición de esos alimentos se dirigirá contra el progenitor “custodio”.

Sólo cuando los alimentos están extinguidos se inicia la legitimación del hijo para reclamar alimentos de cualquiera de sus progenitores, pero teniendo en cuenta que esos alimentos no son los alimentos amplios propios de las situaciones de separación o divorcio, sino que se contraen a los estrictos alimentos entre parientes del código civil.

15/11/2010

El papel del Abogado de Familia en el proceso de divorcio.

Cuando nos planteamos la ruptura de pareja, el divorcio en definitiva, una primera decisión está en la elección del Abogado a quien confiar nuestro “problema”. Muchas veces vamos a ver a alguno que conocemos (aunque no sabemos a que se dedica exactamente) o a aquel que alguien conocido nos comenta. Quizás le encarguemos el asunto, porque no sabemos a quien más acudir, y luego resulte que la elección no ha sido acertada, no ya por lo que se refiere a los conocimientos legales sobre la materia (de lo que ya hablamos en otro post), sino por las sensaciones que nos transmite.

El proceso de divorcio tiene una carga emocional enorme, que lo impregna todo. El cliente necesita una sensación de atención y seguridad en la gestión de su situación. Para el cliente, angustiado por estos cambios en su vida, su asunto se percibe como único, como el más importante. Por ello, un buen Abogado de Familia deberá seguir unos protocolos básicos de actuación para con el cliente, de forma que el cliente se sienta “arropado” en este nuevo camino. Sin estas bases, no estaremos ante un buen Abogado de Familia, y, quizás, nos hayamos equivocado en la elección.

1- Debe darse una comunicación regular entre Abogado y cliente. El cliente requiere una respuesta rápida a su consulta. El Abogado de Familia debería responder al cliente en un plazo de 24 h, aunque sea simplemente para decirle al cliente que está en ello y que le tiene presente.

2- El cliente deberá estar puntualmente informado del estado del procedimiento y de las posibles situaciones que puedan producirse en un futuro próximo. Debe estar informado de las estrategias que se pueden seguir, del desarrollo del proceso, tanto del de negociación como del proceso judicial. El cliente debería ser informado de los documentos que se generen en su expediente, tener copia de los mismos, y deberá tener opción a la revisión final de los escritos que se vayan a presentar, previamente a su presentación.  Esl proceso de divorcio cambiará su vida y le afecta de una forma muy directa en la esfera personal para el futuro, de forma que deberá tener opción a decidir.

3- Disponibilidad del Abogado. Es evidente que, aunque nos parezca que nuestro caso es único y el más importante del mundo, el Abogado llevará diversos asuntos a un mismo tiempo. Pero el buen abogado de Familia será de fácil alcance. Un Abogado que pospone o cancela las citas continuamente es un mal Abogado de Familia.

4- En la gestión de asuntos de Derecho de familia las pequeñas cosas son muy importantes. El buen profesional debe ser siempre cortés, educado y atento, con el cliente, pero también mostrar modos correctos frente al contrario. La hostilidad y rudeza no son armas productivas.  En asuntos de familia el cliente no siempre tiene razón, y es función del buen Abogado que las diferencias de opinión en la forma de conducir un determinado aspecto sean resueltas de forma cortés, dándo una respuesta razonada.

En definitiva el cliente espera del Letrado consejo y comunicación. El buen Abogado de Familia aconsejará al cliente sobre las mejores estrategias a seguir, analizando con éste los hechos relevantes y la ley para permitir al cliente tomar decisiones bien informadas sobre su asunto, manteniéndole puntualmente informado  de todo el proceso .

07/11/2010

Cambio de custodia materna a custodia paterna

Hace pocos días se dictó por un Jdo de Violencia sobre la Mujer una sentencia en procedimiento de Modificación de Medidas que pone fin (pendiente aun de ser apelada) al largo periplo de un padre para la protección de su hija menor. Un pequeño resumen, a la espera de poder incorporar la sentencia en su integridad, debidamente anónima en cuanto a las partes.

Tras la ruptura de la relación, la menor queda de facto bajo la custodia de la madre.Tras demanda de medidas paternofiliaes, se confirma dicha guarda estableciendose un régimen de visitas para el padre, a pesar de que entre ellos ya se habían dado conflictos en el ejercicio de la Patria potestad, básicamente en cuestión de escolarización. La madre no tenía para nada en cuenta la padre en la elección de centro educativo, dejando incluso a la menor meses sin escolarizar, y habiendo provocado que se le “invitase” a cambiar de centro hasta en dos ocasiones por las reiteradas faltas de puntualidad ( de entre 1h o hora y media) cuando la menor estaba con la madre. Por Incidente de divergencias en el ejercicio de la patria potestad el Jdo, otorga al padre la potestad de elección del centro educativo de la menor, eligiendo uno muy cercano al domicilio materno. pero como a la madre no le parece bien, matricula a la niña en otro centro y resulta que, cuando el padre la entrega tras su fin de semana en el colegio, al cabo de una hora la madre la saca del mismo para llevarla a otro, de su elección y muy apartado del domicilio, desoyendo lo acordado por el Juzgado de familia correspondiente.

Tras un iter lleno de procedimientos paralelos de ejecución de sentencia, incluyendo falsas denuncias de Violència, una modificación de medidas llega al Juzgado de Violencia sobre la Mujer y, 10 meses más tarde, se obtiene esta sentencia: Cambio de custodia en favor del padre por la negligencia de la madre en su función materna, pues, si bien en un aspecto general atiende correctamente a la menor, las interferencias sufridas por la menor en su escolarización provocadas por la madre, y los indicios de que la figura paterna pueda empezar a ser alienada,hacen que por el SATAF se considere que la madre vulnera la estabilidad emocional de la menor, poniendo en peligro el correcto desarrollo psicoafectivo y la consolidación de la relación paternofilial en un futuro más o menos próximo. La madre ejerce una influencia negativa en la hija predisponiéndola en contra del otro progenitor y del entorno familiar paterno.

Dice la sentencia: “En resumen, puede decirse en términos generales que la Sra. A se ocupa de la menor de forma muy adecuada en cuestiones de índole general […] Ahora bien, en una prespectiva de futuro próximo y medio es evidente que el grado de dificultad escolar que se incrementará con el tiempo[…] pero el riesgo de exclusión de la figura paterna y su entorno sigue estando muy presente y los comportamientos rígidos e intolerantres de la Sra.A. si no han influido hasta la fecha en el rendimiento (académico) seguro que tarde o temprano pasarán su factura a la menor y en todo caso la reiteración de dichos comportamientos con otros aspectos o situaciones abocarán casi con toda seguridad dentro de unos pocos años a la menor a un grave problema relacional parental. Así las cosas lo que parece claro es que la Sra.A. no puede ofrecer con vistas a un futuro próximo un espacio que garantice la integridad y desarrollo de la menor en aspectos relacionales básicos (educación pacífica y continuada así como relación y referente paternal) por lo que se hace necesario un cambio de guarda y custodia que será ejercida en un futuro por el Sr.L.

He querido incorporar esta sentencia, como muestra de que la custodia no da poder alguno de un progenitor sobre otro, que las decisiones de patria potestad deben ser tomada entre ambos, y si no hay acuerdo, acudir al Juez y acatar su decisión, y sobre todo y por encima de otras cuestiones cualesquiera, pensar en el bienestar y futuro de los menores.

18/10/2010

Efectos del recurso en las resoluciones sobre medidas en Derecho de familia

Los recursos que se impongan contra las sentencias dictadas en procedimiento de familia en las que se establezcan medidas en relación a los hijos, NO SUSPENDERAN LA EFICACIA DE LAS MEDIDAS QUE HAYAN ACORDADO en la sentencia en cuestión.  Se trata de una regulación especial del derecho de familia (art. 774.5 LEC). Podríamos resumirlo de la siguiente forma: En Derecho de Familia, las resoluciones sobre medidas dejan de ser vigentes cuando se dicta otra resolución posterior, sea firme o no. La última resolución es la aplicable desde que se dicta.

Así, las medidas recogidas en el Auto de Medidas Provisionales pierden su vigencia en el momento en que se dicta la sentencia en el procedimiento principal, exista o no apelación a esa sentencia. Y la Sentencia dictada en modificación de medidas SUSTITUYE a la sentencia del procedimiento principal desde que se dicta, exista o no apelación a esa sentencia de medidas.

Y, siendo vigentes, son exigibles de cumplimiento desde aquel momento de su vigencia.  Por tanto, ejecutables.

Si el recurso interpuesto se resuelve modificando aquella sentencia, pues de nuevo, desde la fecha de aquella sentencia de apelación, serán vigentes las nuevas medidas, ya que, como hemos dicho, sea firme o no, la resolución última dictada es la que se aplica desde el momento mismo de ser dictada.

11/10/2010

Custody no equivale a nuestra Custodia: de nuevo sobre el cambio de domicilio.

Esta semana aparecía en Editorial Aranzadi una noticia con este titular: TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UE CONSIDERA LEGAL TRASLADAR DE PAIS A UN NIÑO SIN TENER SU CUSTODIA  (ver noticia en este enlace http://bit.ly/d5CGAY).

Un titular, incluso la propia noticia, pueden dar lugar a interpretaciones erróneas. Y ello es así porque la traducción literal de custody por custodia, que sería correcta, no lo es en el contenido jurídico del término.  Como ya he mencionado muchas veces, no es lo mismo custodia, que patria potestad  ya que en nuestro ordenamiento las capacidades, potestades o derechos que nos da una y otra son distintos. Y precisamente la custodia, que para nosotros es únicamente el hacerse cargo y cuidar del menor cuando se encuentra en la compañía de uno de los progenitores , y por tanto, sería la que da menos poder de decisión sobre el menor, no equivale a la custody, sino que el término custody tiene un contenido que equivale a nuestra Patria Potestad.

Lo que viene a decirnos, pues, esta sentencia, que la legalidad de trasladar de país unilateralmente por uno de los progenitores a un menor dentro de la UE , vendrá dada por lo que se establezca en tal sentido por el derecho nacional aplicable.

Y nos refiere que será ilícito el desplazamiento que se produzca tras el establecimiento de la residencia habitual del niño  a través de acuerdo entre los padres que cuente con reconocimeinto jurídico. Ello nos lleva de nuevo a lo que ya he mencionado con anterioridasd en otros posts relacionados con el cambio de domicilio,  cuando en convenio o sentencia se establece, por ejemplo, la atribución de uso de vivienda a progenitor con el menor, se está determinando el domicilio del menor y, por tanto, NO PUEDE SER MODIFICADO UNILATERALMENTE.

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