El Blog del Derecho de Familia

07/12/2010

Prestación compensatoria en la nueva regulación para Catalunya

Filed under: Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 2:51 pm
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Quedan ya pocos días para que entre en vigor el Libro segundo del Código Civil de Catalunya, que nos modifica significativamente todo el entorno relativo a los efectos del divorcio. Una de las modificaciones importantes la recibe la “pensión compensatoria“. La prestación compensatoria está pensada para compensar “el perjuicio producido por la ruptura“, y debe solicitarse ya en el primer procedimiento que se entable. Para valorar esta compensación es importante el tiempo que ha durado la convivencia y, acercándonos a la realidad social, la convivencia prematrimonial también se tomará en consideración.
Se establece con claridad que la capacidad del pagador será relevante y se dará prioridad a los alimentos de los hijos del pagador así como sus nuevos gastos personales. Por tanto, se tomará en cuenta no sólo la posición en que queda el acreedor de la compensación sino también, la situación en la que, tras el divorcio, queda el deudor.
El pago podrá realizarse en capital o en bienes, y el uso de la vivienda que fuere familiar también será una forma posible de pago de la compensación, y como tal se contabilizará.
La prestación compensatoria se establecerá por un periodo de tiempo limitado. No se establece un límite en el periodo. En cualquier caso el Juez podrá establecerla por un periodo indefinido cuando considere que concurren causas excepcionales que así lo recomienden.
En cuanto a la posibilidad de modificar la compensatoria, únicamente se modificará para reducirla y nunca para incrementarla.
Se refleja explícitamente que la convivencia marital dará lugar a la extinción de la compensatoria. La muerte del “deudor” no extingue el derecho a la prestación, que podrá ser reclamada a los herederos.

22/11/2010

La reclamación de alimentos determinados en divorcio tras la mayoría de edad

A menudo se plantea la duda acerca que quien está legitimado para iniciar una reclamación de alimentos cuando el hijo ha alcanzado la mayoría de edad.

Debemos partir de la idea de que los alimentos establecidos en una sentencia de divorcio son de satisfacción obligatoria hasta que los mismos no se extingan, ya sea porque la propia sentencia de divorcio establezca una fecha concreta o por una declaración expresa de extinción. Esa declaración la deberá solicitar el obligado al pago cuando considere que se dan las circunstancias para ello, por ejemplo, cuando el hijo tenga vida independiente. Hasta que no se declare que los alimentos quedan extinguidos, el obligado, sigue obligado a satisfacerlos.

En muchas ocasiones, llegada la mayoría de edad, el obligado opta por dejar de pagar. Simplemente por considerar que se ha acabado su obligación o responsabilidad paternal. Nada más lejos de la realidad. Mientras el hijo siga cursando estudios y conviva en el domicilio del otro progenitor, a cargo de éste, y sin ingresos suficientes para una vida económicamente independiente, el progenitor sigue obligado a ese pago y su incumplimiento puede dar lugar a una ejecución de sentencia para la que está legitimado el que fuera “progenitor custodio“. El hecho natural de la mayoría de edad del hijo no cambia la legitimación para reclamar los alimentos, puesto que ese hijo sigue a cargo de uno de los progenitores.Por lo tanto, el progenitor que recibía los alimentos es el que podrá accionar contra el otro para obtener ese pago, igual que lo hubiera hecho siendo el hijo menor de edad.

Del mismo modo, la acción del “pagador” para obterner la extición de esos alimentos se dirigirá contra el progenitor “custodio”.

Sólo cuando los alimentos están extinguidos se inicia la legitimación del hijo para reclamar alimentos de cualquiera de sus progenitores, pero teniendo en cuenta que esos alimentos no son los alimentos amplios propios de las situaciones de separación o divorcio, sino que se contraen a los estrictos alimentos entre parientes del código civil.

15/11/2010

El papel del Abogado de Familia en el proceso de divorcio.

Cuando nos planteamos la ruptura de pareja, el divorcio en definitiva, una primera decisión está en la elección del Abogado a quien confiar nuestro “problema”. Muchas veces vamos a ver a alguno que conocemos (aunque no sabemos a que se dedica exactamente) o a aquel que alguien conocido nos comenta. Quizás le encarguemos el asunto, porque no sabemos a quien más acudir, y luego resulte que la elección no ha sido acertada, no ya por lo que se refiere a los conocimientos legales sobre la materia (de lo que ya hablamos en otro post), sino por las sensaciones que nos transmite.

El proceso de divorcio tiene una carga emocional enorme, que lo impregna todo. El cliente necesita una sensación de atención y seguridad en la gestión de su situación. Para el cliente, angustiado por estos cambios en su vida, su asunto se percibe como único, como el más importante. Por ello, un buen Abogado de Familia deberá seguir unos protocolos básicos de actuación para con el cliente, de forma que el cliente se sienta “arropado” en este nuevo camino. Sin estas bases, no estaremos ante un buen Abogado de Familia, y, quizás, nos hayamos equivocado en la elección.

1- Debe darse una comunicación regular entre Abogado y cliente. El cliente requiere una respuesta rápida a su consulta. El Abogado de Familia debería responder al cliente en un plazo de 24 h, aunque sea simplemente para decirle al cliente que está en ello y que le tiene presente.

2- El cliente deberá estar puntualmente informado del estado del procedimiento y de las posibles situaciones que puedan producirse en un futuro próximo. Debe estar informado de las estrategias que se pueden seguir, del desarrollo del proceso, tanto del de negociación como del proceso judicial. El cliente debería ser informado de los documentos que se generen en su expediente, tener copia de los mismos, y deberá tener opción a la revisión final de los escritos que se vayan a presentar, previamente a su presentación.  Esl proceso de divorcio cambiará su vida y le afecta de una forma muy directa en la esfera personal para el futuro, de forma que deberá tener opción a decidir.

3- Disponibilidad del Abogado. Es evidente que, aunque nos parezca que nuestro caso es único y el más importante del mundo, el Abogado llevará diversos asuntos a un mismo tiempo. Pero el buen abogado de Familia será de fácil alcance. Un Abogado que pospone o cancela las citas continuamente es un mal Abogado de Familia.

4- En la gestión de asuntos de Derecho de familia las pequeñas cosas son muy importantes. El buen profesional debe ser siempre cortés, educado y atento, con el cliente, pero también mostrar modos correctos frente al contrario. La hostilidad y rudeza no son armas productivas.  En asuntos de familia el cliente no siempre tiene razón, y es función del buen Abogado que las diferencias de opinión en la forma de conducir un determinado aspecto sean resueltas de forma cortés, dándo una respuesta razonada.

En definitiva el cliente espera del Letrado consejo y comunicación. El buen Abogado de Familia aconsejará al cliente sobre las mejores estrategias a seguir, analizando con éste los hechos relevantes y la ley para permitir al cliente tomar decisiones bien informadas sobre su asunto, manteniéndole puntualmente informado  de todo el proceso .

07/11/2010

Cambio de custodia materna a custodia paterna

Hace pocos días se dictó por un Jdo de Violencia sobre la Mujer una sentencia en procedimiento de Modificación de Medidas que pone fin (pendiente aun de ser apelada) al largo periplo de un padre para la protección de su hija menor. Un pequeño resumen, a la espera de poder incorporar la sentencia en su integridad, debidamente anónima en cuanto a las partes.

Tras la ruptura de la relación, la menor queda de facto bajo la custodia de la madre.Tras demanda de medidas paternofiliaes, se confirma dicha guarda estableciendose un régimen de visitas para el padre, a pesar de que entre ellos ya se habían dado conflictos en el ejercicio de la Patria potestad, básicamente en cuestión de escolarización. La madre no tenía para nada en cuenta la padre en la elección de centro educativo, dejando incluso a la menor meses sin escolarizar, y habiendo provocado que se le “invitase” a cambiar de centro hasta en dos ocasiones por las reiteradas faltas de puntualidad ( de entre 1h o hora y media) cuando la menor estaba con la madre. Por Incidente de divergencias en el ejercicio de la patria potestad el Jdo, otorga al padre la potestad de elección del centro educativo de la menor, eligiendo uno muy cercano al domicilio materno. pero como a la madre no le parece bien, matricula a la niña en otro centro y resulta que, cuando el padre la entrega tras su fin de semana en el colegio, al cabo de una hora la madre la saca del mismo para llevarla a otro, de su elección y muy apartado del domicilio, desoyendo lo acordado por el Juzgado de familia correspondiente.

Tras un iter lleno de procedimientos paralelos de ejecución de sentencia, incluyendo falsas denuncias de Violència, una modificación de medidas llega al Juzgado de Violencia sobre la Mujer y, 10 meses más tarde, se obtiene esta sentencia: Cambio de custodia en favor del padre por la negligencia de la madre en su función materna, pues, si bien en un aspecto general atiende correctamente a la menor, las interferencias sufridas por la menor en su escolarización provocadas por la madre, y los indicios de que la figura paterna pueda empezar a ser alienada,hacen que por el SATAF se considere que la madre vulnera la estabilidad emocional de la menor, poniendo en peligro el correcto desarrollo psicoafectivo y la consolidación de la relación paternofilial en un futuro más o menos próximo. La madre ejerce una influencia negativa en la hija predisponiéndola en contra del otro progenitor y del entorno familiar paterno.

Dice la sentencia: “En resumen, puede decirse en términos generales que la Sra. A se ocupa de la menor de forma muy adecuada en cuestiones de índole general [...] Ahora bien, en una prespectiva de futuro próximo y medio es evidente que el grado de dificultad escolar que se incrementará con el tiempo[...] pero el riesgo de exclusión de la figura paterna y su entorno sigue estando muy presente y los comportamientos rígidos e intolerantres de la Sra.A. si no han influido hasta la fecha en el rendimiento (académico) seguro que tarde o temprano pasarán su factura a la menor y en todo caso la reiteración de dichos comportamientos con otros aspectos o situaciones abocarán casi con toda seguridad dentro de unos pocos años a la menor a un grave problema relacional parental. Así las cosas lo que parece claro es que la Sra.A. no puede ofrecer con vistas a un futuro próximo un espacio que garantice la integridad y desarrollo de la menor en aspectos relacionales básicos (educación pacífica y continuada así como relación y referente paternal) por lo que se hace necesario un cambio de guarda y custodia que será ejercida en un futuro por el Sr.L.

He querido incorporar esta sentencia, como muestra de que la custodia no da poder alguno de un progenitor sobre otro, que las decisiones de patria potestad deben ser tomada entre ambos, y si no hay acuerdo, acudir al Juez y acatar su decisión, y sobre todo y por encima de otras cuestiones cualesquiera, pensar en el bienestar y futuro de los menores.

18/10/2010

Efectos del recurso en las resoluciones sobre medidas en Derecho de familia

Los recursos que se impongan contra las sentencias dictadas en procedimiento de familia en las que se establezcan medidas en relación a los hijos, NO SUSPENDERAN LA EFICACIA DE LAS MEDIDAS QUE HAYAN ACORDADO en la sentencia en cuestión.  Se trata de una regulación especial del derecho de familia (art. 774.5 LEC). Podríamos resumirlo de la siguiente forma: En Derecho de Familia, las resoluciones sobre medidas dejan de ser vigentes cuando se dicta otra resolución posterior, sea firme o no. La última resolución es la aplicable desde que se dicta.

Así, las medidas recogidas en el Auto de Medidas Provisionales pierden su vigencia en el momento en que se dicta la sentencia en el procedimiento principal, exista o no apelación a esa sentencia. Y la Sentencia dictada en modificación de medidas SUSTITUYE a la sentencia del procedimiento principal desde que se dicta, exista o no apelación a esa sentencia de medidas.

Y, siendo vigentes, son exigibles de cumplimiento desde aquel momento de su vigencia.  Por tanto, ejecutables.

Si el recurso interpuesto se resuelve modificando aquella sentencia, pues de nuevo, desde la fecha de aquella sentencia de apelación, serán vigentes las nuevas medidas, ya que, como hemos dicho, sea firme o no, la resolución última dictada es la que se aplica desde el momento mismo de ser dictada.

26/07/2010

¿Decálogo para el buen cumplimiento del régimen de guarda y custodia?

 

Una reciente sentencia de Gijón, además de establecer las medidas que estima procedentes en relación a los menores y a los bienes de la pareja, entra en detallar, en definir, conceptos habituales del derecho de Familia y que muchas veces, por obvios, pasan por alto en cuanto a su alcance e importancia, y que he venido comentando en este Blog.

De entrada viene a definir la figura de la guarda y custodia como “el derecho-deber de un progenitor de tener consigo al hijo, cuidarlo mientras está con él y adoptar las medidas básicas del día a día sobre alimentación, higiene, ocio, etc.”. Como ya he referido en anteriores ocasiones, el Magistrado añade que el progenitor que tenga consigo a su hijo, ya sea por visitas o período vacacional, se ha de entender que lo tiene bajo su guarda y custodia.

Pero lo más destacable de la sentencia está en que, estableciendo un régimen compartido por periodos de 6 días, añade un DECALOGO de “comportamiento” para los progenitores:

“… Para el buen cumplimiento de este régimen de guarda y custodia establecido en interés del menor; se aconseja a los progenitores el cumplimiento del siguiente decálogo:

1. Nunca desacredite a su ex-cónyuge delante de sus hijos, ya que ellos se sienten “parte de su mamá” y “parte de su papá”, con lo que la crítica puede dañar su autoestima.
2. No utilice a sus hijos como mensajeros entre usted y su ex-cónyuge. Cuanto menos se sientan ellos parte de la pelea entre sus padres, mejor entenderán la situación.
3. Tranquilice a sus hijos haciéndoles entender que ellos no tuvieron ninguna responsabilidad en la separación. Muchos de ellos asumen como propias las causas de la ruptura.
4. Anime a sus hijos a que vean con frecuencia a su ex-cónyuge. Haga todo lo posible por estimular las visitas.
5. En cada paso de su divorcio o separación, recuérdese a si mismo que sus propios intereses no son los de sus hijos, por los que no debe incluirlos en ninguna negociación.
6. Sus hijos pueden ser estimulados a actuar como su “corresponsal” en la casa de su ex-cónyuge. Trate de no pedirles que le cuenten nada que no sea del interés de ellos. Deje a sus niños ser niños.
7. Si usted siente que no puede asumir el trance de la separación con calma y responsabilidad, pida asesoramiento terapéutico urgente. Sus problemas pueden trasladarse a sus hijos, complicándoles aún más el poder enfrentar con éxito la situación.
8. Cumpla con sus obligaciones económicas, “alimentos” de su hijo, en forma mensual y sin interrupciones. Sepa que de no hacerlo, el perjudicado será su hijo, que además de tener que enfrentar una situación familiar compleja, deberá soportar faltas materiales, lo cual puede tener un efecto permanente por el resto de su vida.
9. Si usted es un padre/ madre responsable, y no está recibiendo los “alimentos” por parte del que tiene obligación, no traslade su enojo a sus hijos. Esto alimenta en ellos el sentimiento de abandono, y los pone en situaciones muy difíciles.
10. Dentro de lo posible, no efectúe demasiados cambios en la vida de sus hijos. Si además de soportar la separación deben cambiar de residencia y de escuela, tardarán mucho más en superar el trauma del divorcio de sus padres. …”

21/06/2010

El problema de las comunicaciones de los menores con el progenitor no presente

Tenemos sentencias que ya recogen de forma expresa que deberá promoverse por el progenitor custodio, la comunicación con el otro progenitor. No suelen decir mucho más. Que deberá facilitar la comunicación telefónica de los hijos con el otro progenitor. Y, a pesar de que ello sea algo que se nos aparece como normal, o sensato, o correcto, es otra fuente de conflictos. Porque, como en todo, siempre existen casos en que el progenitor que tiene consigo a los menores (ya sea por custodia habitual, como en régimen vacacional o de fin de semana) IMPIDE SISTEMATICAMENTE que los menores se comuniquen con el otro progenitor.

En uno de  mis primeros expedientes de familia, la madre (progenitor custodio), durante mes y medio en verano, no podia comunicarse con sus hijos, ni tan solo sabía donde estaban. Cada vez que estaban con el padre, perdia toda comunicación y, coincidiendo algún cumpleaños en las vacaciones de verano, ni siquiera podía felicitar a sus hijos. Cuando los niños fueron algo mayores, les compró una tarjeta para que pudieran llamar desde una cabina, tarjeta que nunca pudieron utilizar. No llegaron los móviles a tiempo para estos niños, pero seguro que habrían sido inútiles.

Otros supuestos son aquellos en que el progenitor custodio bloquea constantemente el contacto telefónico del otro progenitor con los hijos, bien no contestando al teléfono al reconocer el número, bien diciendo que ya duermen, etc.. las excusas son variopintas.

El progenitor no presente tiene derecho a comunicarse con sus hijos de forma fluida via telefónica y hoy por hoy, entiendo que la via telemática (correo electrónico, red social, webcam…) puedan entrar dentro del mismo saco ya que son medios de comunicación, en definitiva. Pero no debemos olvidar que la comunicación es un derecho bidireccional aqui, es decir, que los menores tienen derecho a comunicarse con ambos progenitores.

Impedir estas comunicaciones conculca los derechos del otro progenitor, de forma que estaríamos ante supuestos de impedir el ejercicio de la patria potestad y, como siempre, si no hay forma de hallar un acuerdo (quizás aquí sería muy pràctica una mediación) podremos acudir a la via judicial de la acción de patria potestad. La problemática está en la prueba de los hechos. Porque es una “probatio diabólica”, probar algo que no existe: las comunicaciones, ya que, si no nos cogen el teléfono, no podemos probar que ha existido la llamada ( salvo mejor criterio ya que no soy técnica en telecomunicaciones) y que no ha sido atendida. Quizás un volcado de numero llamado desde un móvil podria ser un sistema, pero tampoco lo veo demasiado claro. Y la otra parte puede simplemente decir que “no llama nunca” y ya está. ¿A quien creemos? O mejor, ¿a quien va  a creer el juez sin prueba alguna?.

Un consejo para aquellos que empiezan ahora su camino de separaciones, divorcios y custodias: provocar que en la sentencia que se dicte se establezca de forma expresa el tema de las comunicaciones con el progenitor no presente. Evitaremos de entrada, una divergencia, y con ello, un punto de fricción.

En todo caso, creo que siempre, en un asunto de familia, antes de tomar una decisión, sería conveniente ponernos en la piel del otro progenitor y pensar cómo nos gustaría que el otro actuase hacia nosotros si se cambiaran los papeles. Este pequeño gesto de reflexión ayudaría a resolver muchas fricciones inútiles y sin sentido.

14/06/2010

¿Que sorpresas nos depara el Proyecto de Codigo Catalán en relación a la vivienda familiar?

Filed under: derecho familia,dret familia — Assumpció Martinez Rogés @ 8:16 am
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Un nuevo capítulo sobre el Proyecto del Codigo Catalán. ¿Que sorpresas nos depara ?

Pocas, porque la atribución será preferente al conyuge que quede con la guarda “mientras dure aquella”, pero nos empieza a detallar que se entiende como más necesitado y deja la puerta entreabierta a esta opción al juzgador. Y es que si el que queda con la guarda tiene medios suficientes para cubrir su necesidad de vivienda y la de los hijos, el uso podrá ser atribuido al otro, siempre de forma temporal, susceptible de prórroga que se solicitará via modificación de medidas.

Se establece la posibilidad de sustitución de la vivienda familiar por otra residencia si aquella otra es idónea para satisfacer las necesidades de vivienda del conyuge y los hijos.

La atribución de uso de vivienda de la que el no beneficiario sea propietario total o en parte se valorará como contribución en especie ponderandose para fijar los alimentos o compensatoria.

También se acoge el criterio de algunas sentencia por las que, cuando el uso de la vivienda la tiene la pareja por tolerancia de un tercero, la atribución de uso que se haga acabará cuando el tercero interese la restitución. En este caso, la sentencia podrá ordenar ya la adecuación de las prestaciones alimentarias o compensatorias pertinentes para el caso en que ello se produzca.

Otra cuestión que ya clarifica la Ley es que los gastos ordinarios de conservación, mantenimiento y reparación, incluida la comunidad, suministros, así como tributos y tasas anuales serán por cuenta del conyuge beneficiario del uso. Ese pronunciamiento de la Ley deja ya claro un punto que suele dar controversias entre los conyuges. Las obligaciones contraídas por la adquisición o mejora de la vivienda se soportarán según el título constitutivo, es decir, la hipoteca por la compra, o prestamos por obras se satisfarán en la proporción que se estableció al suscribirlos.

Y otro punto que deja muy claro la ley, es, en relación a la extinción de la atribución, que se dará, entre otras, por matrimonio o convivencia marital del conyuge beneficiario. Y esta extinción se dará ex lege, por lo tanto, entiendo que vendrá a solucionar muchos problemas que se vienen dando en la actualidad con las familias reconstituidas o nuevas parejas que entran a residir en el domicilio que los exconyuges mantienen en copropiedad.

Finalmente, establece que el conyuge propietario o titular de derechos reales sobre la vivienda puede disponer de ésta sin el consentimiento del conyuge con atribución de uso y sin autorización judicial, sin perjuicio del derecho de uso. Esto es, que el que no tiene el uso podrá ceder su propiedad a otro, por ejemplo, siempre que dicha cesión no perjudique el derecho de uso atribuido.

19/04/2010

Buenas prácticas para todos los operadores jurídicos en los procesos de familia

Filed under: derecho familia,divorcio,Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 8:12 am
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En el IV Encuentro de Magistrados y Abogados de Familia y VI Jornadas de Magistrados de Familia, Fiscales y Secretarios Judiciales celebradas en Valencia el pasado mes de octubre  se adoptaron una serie de medidas, conclusiones y orientaciones para aproximar las formas de hacer y de resolver de los distintos Juzgados de Familia.

Entre otras cuestiones, se elaboró una Guía de Buenas Prácticas para los Jueces y Abogados que intervienen en los procesos de familia.

  1.  Especialización de los operadores jurídicos. Las características especiales o distintivas de los procesos de familia exigen una formación especializada, un plus sobre la que ya se posee para intervenir en los demás conflictos con proyección judicial. Además de los conocimientos jurídicos que exige la materia, los profesionales intervinientes deben poseer otros de naturaleza no jurídica como pueden ser los que versen sobre dinámica de conflictos, mediación familiar, psicología y violencia de género. 
  2. Compromiso para favorecer los procesos de mutuo acuerdo o los acuerdos parciales sobre determinadas medidas. Los procesos de mutuo acuerdo son los que inicialmente ofrecen una solución de más calidad. En los casos en que no es posible un mutuo acuerdo se deberán favorecer los acuerdos parciales con el fin de acotar lo más posible as cuestiones sobre las que deberá recaer la decisión judicial.
  3. Compromiso para que el proceso no incremente, o lo haga lo menos posible, el nivel de conflicto y el estrés de las partes y de las demás personas involucradas.
  4. Accesibilidad de ciudadanos y profesionales a los Jueces.
  5. Normas de reparto que unifiquen ante un mismo Juzgado todas las cuestiones relativas a un mismo núcleo familiar.
  6. Gestión de señalamientos ágil, que evite esperas y unificando en lo posible en un mismo acto todas las gestiones posibles.
  7. Que el contenido de escritos y resoluciones tiendan a la “normalización”, redactándose sobre todo las sentencias, en términos comprensibles para las propias partes.
  8. Por la Asociación Española de Abogados de Familia se formulan una serie de sugerencias de “buenas prácticas” para otros operadores jurídicos: Fiscales, Secretarios Judiciales y Equipos Técnicos.

29/03/2010

Derechos de los menores en un divorcio

 

 El divorcio puede ser especialmente difícil para los niños si los padres no toman las medidas adecuadas hacia ellos durante todo el proceso. Siendo tiempos difíciles para el conjunto familiar, no debe olvidarse que los niños tienen unos derechos que deberían ser preservados por los padres, quienes muchas veces, encerrados en su conflicto, pasan por alto.

Mantener a los niños fuera del conflicto.

Los niños deben quedar al margen del conflicto entre sus padres. No deben ser forzados a tomar parte ni en el conflicto ni en la toma de decisiones. No corresponde a los niños decidir sobre como debe resolverse la custodia ni como debe llevarse a cabo un régimen de visitas. Los padres no deben pasar a los niños esta responsabilidad de decidir. Los niños no son una tercera parte imparcial que debe solucionar lo que los adultos no son capaces. No debe forzarse a los niños a tomar parte, a escoger entre un progenitor y el otro. Ello lleva a un conflicto de lealtades que lo único que hará será perjudicar al menor. Debe evitarse el desacreditar al otro progenitor ante los menores y incluso estar atentos a no realizar comentarios respecto al otro progenitor o a su familia si los menores pueden llegar a oírlos, aunque no sean dirigidos a ellos. No debe utilizarse a los niños como mensajeros entre los progenitores.

No interferencia. Los niños tienen derecho a ser educados, guiados, supervisados y cuidados por cada uno de sus progenitores sin la interferencia del otro, y a pasar tiempo con cada uno de ellos, sin que este tiempo se pueda ver afectado por el hecho de que se reciba o no soporte económico para el menor. No debe interrogarse a los niños acerca de lo que hacen o dejan de hacer cuando se encuentran con el otro progenitor.

Derecho a su espacio propio.Los niños tienen derecho a tener una zona personal para dormir y espacio propio para sus cosas en casa de cada uno de sus progenitores.  También tienen derecho a estar seguros físicamente cuando están bajo la guarda de cada uno de los progenitores y ser adecuadamente vigilados, de forma que, si no están con el progenitor directamente, estén bajo una supervisión adecuada y responsable.

 Los niños tienen derecho a desarrollar y mantener las relaciones con otros adultos significativos (abuelos, p.e.) sin que ello represente una interferencia o sustitución de las relaciones primarias de los menores con sus padres. También tienen derecho a que sus progenitores estén ambos debidamente informados sobre las cuestiones de salud, educativas y legales que les afecten.

 Finalmente tienen derecho a participar en actividades propias de su edad, relacionándose con otros niños, siempre que dichas actividades no afecten significativamente a su relación con cada uno de los progenitores.

 La ruptura de la relación de pareja debe limitarse a eso, a la relación de pareja, dejando a los menores al margen, lejos de las disputas y evitando hacerles tomar parte en la situación y en las decisiones aunque les afecten.  Sólo así evitaremos que la ya difícil situación de la crisis de pareja se convierta en una grave ruptura familiar que afecte de forma innecesaria a los menores.

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