El Blog del Derecho de Familia

07/02/2011

Sobre el Sindrome de Alienación Parental (SAP)…

Filed under: Uncategorized — Assumpció Martinez Rogés @ 9:03 am
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El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es un transtorno en el niño, habitualmente en contextos de divorcio, en el que el menor es inducido a desaprobar, descalificar y criticar a uno de sus progenitores, de forma injustificada y totalmente exagerada y alejada de la realidad. En esta situación, se produce un distanciamiento del menor hacia uno de los progenitores, normalmente hacia aquel con el que no convive de forma habitual. La teoría, desarrollada por el Dr. Richard A. Gardner, retrata la situación en la que uno de los progenitores influye en el menor para ponerle en contra del otro progenitor. Pueden ser actuaciones conscientes como inconscientes, normalmente del progenitor con el que el menor convive la mayor parte del tiempo, así como también del entorno familiar del mismo, que desacreditan al otro progenitor de forma que el menor llega a no querer ni ver ni tan sólo hablar con aquel progenitor “alienado”. Así el SAP surge principalmente de una combinación de influencia de los padres y la contribución activa de los propios niños a la campaña de desaprobación, siendo estos dos factores que se refuerzan mituamente.

Podríamos dividir el SAP en tres categorías –severa, moderada o leve- aunque se trata de una continuidad y no es facil reducir todas las situaciones dentro de estas categorías, pero la diferenciación es importante ya que la alineación del menor es progresiva, gradual. Y se agrava cuando el menor dispone de pocas ocasiones para compartir con el progenitor alienado ya que el tiempo está jugando a favor del progenitor alienante.

Los niños expuestos a SAP pueden desarrollar enfermedades mentales y consecuencias a largo plazo. Estudios sobre adultos que habian sido víctimas de SAP nos refieren que el Síndrome de Alineación Parental ha repercutido de forma importante en su capacidad de confiar en los demás, y de creer en cosas como la honestidad, afectando también a sus relaciones con el sexo opuesto. Los niños víctimas de SAP creen que no se puede confiar en el progenitor alienado. Cuando crecen y se reducen las relaciones con el progenitor alienador, descubren que muchas de las cosas que el alienador les había hecho creer sobre el alienado no son ciertas. Por tanto, ya no puede confiar en el progenitor alienador, pero, por la propia alineación, les cuesta mucho poder confiar en el progenitor alienado. El niño que ha sufrido SAP acaba manifestando importantes inadaptaciones a las relaciones interpersonales.

El SAP no es cuestión específica de género  y, aunque se cree que las mujeres son las principales responsables, los hombres también tienen su importante cuota de participación. Un hombre alienador responde a un perfil narcisista, arrogante y con poca empatía. La mujer alienadora suele tener personalidades límite, marcadas por la inseguridad, falta de recursos, un fuerte temor al abandono y un vacio constante. 

Activistas de los Derechos del Padre han estado presionando para que el Síndrome de Alineación Parental (Parental Alienation Disorder) sea añadido a la quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadístico de Transtornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, algo así como la “biblia” de los diagnósticos.

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11 comentarios »

  1. Hola en España,
    Juan Manuel Aguilar ha realizado diferentes estudios y publicados sus resultados, tanto en revistas científicas como en libros.Es el gran referente estatal y persona que realiza los peritajes judiciales en los casos de SAP.
    Ergo, estimados letrados contactar con él de forma habitual,para valoraciones de menores, o bien para que os de un conferencia para detectar a través de los progenitores si hay o no indicios de SAP.

    David

    Comentario por David Galve — 07/02/2011 @ 11:13 am | Responder

  2. [...] This post was mentioned on Twitter by Marta Marturià, Assumpció Martinez. Assumpció Martinez said: Sobre el Sindrome de Alienación Parental (SAP)… http://wp.me/pLax9-5L [...]

    Pingback por Tweets that mention Sobre el Sindrome de Alienación Parental (SAP)… « El Blog del Derecho de Familia -- Topsy.com — 07/02/2011 @ 12:41 pm | Responder

  3. Estimada Assumpció,

    M´agrada que publiquis el tema del SAP, perque jo mateixa soc vocal de l´Asociació SOS PAPA, i fins ara hem orgatitzat dos Congressos Internacionals per concienciar de l´importancia i gravetat del SAP.
    Han participat personalitats ben conegudes com José Miguel Gaona, Aratxa Coca, Paulino Castells, Julio Bronchal, Antonino Machancoses, Juan Manuel Aguilar, el Juez Francisco Serrano, Emilio Calatayud, Jaine Major, Michel Bone, Dr. Boch… y un largo etcetera.

    Ara, tindrem el Tercer Congres SAP, a Zaragoza, els dies, 24,25 i 26 de Març.

    Si en qualsevol moment puc ser-te d´ajuda no ho dubtis… pots comptar amb mi.

    Comentario por ángela — 07/02/2011 @ 7:38 pm | Responder

  4. Que pasa cuando uno de los hijos no se cree del todo la alienacion contra uno de los padres?
    Como reacciona el padre alienador en contra del hijo que no acepta el sap?
    Como reacciona el padre alienador al ver que el hijo sigue queriendo ver al padre alienado?
    Mi experiencia persoanl como hijo de padre alienado es ser de violencia moral por parte de la madre alienadora al ver que su alienacion no era del todo efectiva conmigo, tomando una campana de destruccion en contra mia.
    Actualmente tengo 37 anos y mi padre alienado 77. Hasta que lei el libro de alienacion parental, con el alma rota de juan carlos martin colea fue que entendi el fenomeno que rigio mi ninez y la de mis hermanos, en donde el peor insulto era “eres igual que tu padre”.

    Comentario por erick — 12/02/2011 @ 6:39 pm | Responder

  5. No estoy deacuerdo, y añado este articulo:
    LA NUEVA INQUISICIÓN Y SUS INSTRUMENTOS
    El “Síndrome de Alienación Parental”
    Dra. Consuelo Barea Payueta
    GARDNER Y EL “SAP”
    En los años 80 en Estados Unidos, el médico Richard A. Gardner acuñó el término “Síndrome de Alienación Parental”:
    “Introduje este término (“SAP”) para referirme a un trastorno en el que los niños están preocupados denigrando y criticando a un progenitor, denigración que es injustificada y/o exagerada.”1
    Afirmó que aparecía casi exclusivamente en las disputas por la custodia durante el divorcio, instigado predominantemente por la madre:
    “Los niños no nacen con genes que les programen para rechazar al padre, un odio así es inducido por el medio, y la persona que con mayor probabilidad lleva a la alienación es la madre.” 2
    Recomendó como tratamiento lo que él llamó literalmente Terapia de la Amenaza consistente en transferir la custodia del menor, del progenitor custodio al progenitor rechazado para desprogramar así al niño, prohibiendo en principio los contactos entre el progenitor primario y el niño. Gardner creó también la variante del “SAP” que ahora se llama “progenitor amistoso”3, concepto por el cual si un progenitor no se muestra amistoso con el otro progenitor (por ejemplo lo critica o denuncia por maltrato o abusos sexuales), no es merecedor de la custodia del menor.
    Gardner aplicó el “SAP” inicialmente para exculpar a padres acusados de abuso sexual a sus hijos. En los últimos años, el uso del término “SAP” se ha llegado a extender dramáticamente para incluir todo tipo de casos en los que un niño rechaza de alguna forma al progenitor no custodio, haya o no denuncias de abuso sexual o maltrato.
    EL RECHAZO DEL MENOR A UN PROGENITOR
    La investigación sugiere que el rechazo del menor al progenitor no custodio suele originarse en primer lugar en la misma conducta del progenitor rechazado, y después en una reacción adaptativa al divorcio, o una rebeldía o rabieta propias del desarrollo:
    El psicólogo Benjamin D. Garber 4 dice que el “SAP” presume alienación “sin una consideración adecuada de las muchas alternativas (y a veces más probables), que causan la angustia del niño durante la separación y el divorcio.”
    “El “SAP” es ciencia basura” dice el psiquiatra Dr. Paul Fink, presidente del Leadership Council on Child Abuse and Interpersonal Violence 5, y antiguo presidente de la American Psychiatric Association. El Dr. Fink explica, “La Ciencia nos dice que la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta de este progenitor. Etiquetas como el “SAP”, sirven para desviar la atención de estas conductas.”
    Gardner sin evaluar las posibles causas mediante un diagnóstico diferencial preciso, confunde la descripción del fenómeno del rechazo infantil al padre con un síndrome médico instigado por la madre.
    TENDENCIAS REACCIONARIAS
    En los momentos actuales se está dando una resistencia a considerar y reconocer la violencia que el hombre ejerce en el ámbito de la familia. Muchos profesionales se muestran escépticos y se inclinan a sospechar de las madres, argumentando que con sus críticas y acusaciones esperan obtener ventajas6 en el procedimiento de divorcio y custodia. Algunos psicólogos y juristas creen que muchas madres intentan arruinar la relación entre padres e hijos a través de una manipulación consciente e intencionada a los menores, o mediante denuncias falsas. Estos puntos de vista están arraigados en una misoginia extrema y un concepto patriarcal de la familia, y se adhieren con facilidad a falsos instrumentos científicos como el “SAP”, el cual aunque no tiene fundamentos científicos que soporten su variabilidad y validez, tal como veremos más adelante, ha sido ardientemente abrazado por grupos de padres y de profesionales con poco sentido crítico.
    Las mujeres que llegan a denunciar la Violencia de Género en el ámbito doméstico son una pequeña excepción, la cumbre del iceberg. Las estimaciones del Instituto de la Mujer hablan de unos dos millones de mujeres maltratadas en España. De éstas la mayoría nunca va a denunciar a su maltratador, y si llega a decir algo sobre el maltrato va a ser durante el proceso del divorcio al ver que el padre de repente se interesa por la custodia de los hijos, presentándose como un progenitor excelente. El maltratador ha aprendido que pedir la custodia de sus hijos le permite seguir maltratando y controlando, quedarse con el domicilio conyugal, y evitar pagar pensión a los hijos.
    En Estados Unidos la investigación sobre esta situación concluye:
     Peter Jaffe experto en violencia doméstica y custodia dice: En una revisión de las evaluaciones a los progenitores en casos judiciales por la custodia infantil, en el 75% de casos había violencia doméstica.
     “Diversas investigaciones muestran que en aproximadamente el 70% de los casos, los maltratadores han sido capaces de convencer a las autoridades de que la víctima no es apta o no merece la custodia principal” 7
     “En el 47,6% de los casos con una historia documentada y probada (de violencia), los archivos judiciales del divorcio no mencionaban el maltrato. .El tribunal fue consciente de menos de la cuarta parte de los casos con una historia probada de violencia de la pareja.” 8
    En España las cosas no son tan diferentes.
    CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL “SAP”
    Sin un estudio diferencial auténtico de las causas del rechazo del menor a su progenitor, los criterios diagnósticos consideran como patológica la reacción normal del menor ante un progenitor violento, abusador, con pocas habilidades parentales, etc. Transforman la conducta lógica del niño que teme al padre por su violencia o abuso y se refugia en la madre protectora, en un síndrome. Son síntomas de “SAP”:
    “Campaña de denigración en la que el niño manifiesta continuamente su odio hacia el progenitor no custodio. La denigración puede incluir o no una denuncia falsa de abuso sexual.” “Justificaciones débiles, absurdas o frívolas para el desprecio. El niño plantea argumentos irracionales y a menudo ridículos para no querer estar cerca de su progenitor”.9
    Hablar directamente de campaña de denigración predispone a creer que el niño miente. Gardner considera que si el niño acusa a un progenitor de abuso sexual o maltrato, esto ya es una prueba de “SAP”.
    “Una ironía del SAP, es que la abundancia de pruebas válidas de un verdadero abuso sexual lleva a Gardner y sus devotos a diagnosticar más fervientemente el SAP. Por lo tanto el SAP es el sueño de los abogados para una defensa criminal, puesto que cuanto mayor es la prueba del crimen, mayor es la prueba de la defensa” Richard Ducote, fiscal de familia.10
    Otros síntomas de “SAP” son:
    “Ausencia de ambivalencia. Todo es bueno en un progenitor y malo en el otro.”
    “Fenómeno del “pensador independiente”. Los niños afirman que su decisión de rechazar a uno de los progenitores es suya. Niegan cualquier tipo de influencia.”“Apoyo reflexivo y automático en el conflicto parental al progenitor alienante.” “Ausencia de culpabilidad por la crueldad y explotación a que se somete al progenitor alienado. Indiferencia por lo sentimientos éste.”“Presencia de escenarios prestados. La calidad de los argumentos parece ensayada. A menudo usan palabras o frases que no forman parte del lenguaje de los niños.”“Extensión de la animadversión a la familia extensa y red social del progenitor “alienado.” “Dificultades en el intercambio del niño”11
    Estos criterios pueden reflejar la conducta de un niño que ha sufrido abusos o maltrato, o que ha presenciado malos tratos a la madre, y está convencido de que el padre es violento. Sus experiencias viendo u oyendo como se comporta el padre, unidas a las recomendaciones maternas para su protección, pueden ser interpretadas con facilidad como argumentos ensayados o inculcados por la madre. El niño no quiere ir a casa de sus abuelos paternos porque allí el padre puede acceder a él libremente. Se considera patológico cualquier signo de inquietud durante las visitas, por ejemplo si el niño llora porque tiene hambre o porque quiere seguir jugando.
    Los criterios diagnósticos concluirán una conducta normal del niño cuando éste nunca dé muestras de rechazo al padre. Los niños muy victimizados son sumisos y aceptan cualquier conducta del maltratador o abusador, están completamente subyugados por él, experimentando lo que se suele llamar Síndrome de Estocolmo.
    inventa la categoría de PADRE “ABUSIVO-NEGLIGENTE”12:
    “Los abusadores de sus hijos también suelen maltratar a sus esposas. Se trata de hombres impulsivos, “que enseguida pelean”, y suelen perder los trabajos. No se esfuerzan en ganarse bien la vida y a veces pierden sus ganancias en cualquier parte; por ejemplo, con el alcohol o el juego.”
    Por tanto si un padre podía pagar los honorarios de Gardner (500$ la hora), no tenía el perfil de abusador. La investigación contradice los estereotipos de Gardner, ninguna tipología específica caracteriza a los hombres violentos, en cuanto a patología o personalidad, y no hay perfil de personalidad o patrón marital prototípico de los padres incestuosos.
    LA TERAPIA DE LA AMENAZA
    Según Gardner:
    “Los jueces deberían respaldar con toda la fuerza de la ley las conclusiones de los terapeutas entrenados del SAP, e imponer multas, pérdidas permanentes de custodia, y prisión para las madres que no cumplen. El tratamiento de los niños que no obedezcan consiste en llevarlos a un centro de detención juvenil, o un refugio durante unos días para que reconsideren su decisión”. 13
    «Los terapeutas que trabajan con los niños del SAP deben sentirse cómodos con métodos alternativos de terapia que dan un enfoque autoritario al tratamiento. Deben ser capaces de decir a un progenitor alienante: “Si los niños no son dejados en la casa de su ex-esposo a las 5:00 de la tarde este viernes, yo informaré al juzgado y recomendaré las sanciones ya descritas en la orden judicial”. Deben sentirse cómodos trabajando sin la confidencialidad tradicional tan necesaria al tratamiento estándar. Deben sentirse cómodos amenazando a los padres alienadores así como a los niños, de que habrá consecuencias si ellos violan el programa de visitas ordenado por el juzgado. Tales terapeutas deben sentirse cómodos con enfoques de confrontación, el propósito de los cuales es desprogramar a niños con SAP. Deben reconocer que hacer lo que los niños manifiestan puede no ser su mejor interés. En el caso del SAP el mejor intereses que los niños sean forzados a visitar al padre alienado. Los terapeutas que no se sientan cómodos con lo que yo llamo “terapia de la amenaza” no deben trabajar con las familias de SAP.»14
    En Medicina, para determinar el tratamiento adecuado se valoran los síntomas y signos de la enfermedad en el mismo paciente, nunca en otras personas. Gardner dice:
    “Mientras que la diagnosis del “SAP” se basa en el nivel de los síntomas del niño, la decisión del tribunal para la transferencia de custodia debería basarse fundamentalmente en el nivel de síntomas alienadores y sólo secundariamente en el nivel infantil de síntomas del “SAP”.” 15
    No se exige que la madre sea entrevistada ni evaluada. Por lo tanto la deducción de “programación” (lavado de cerebro), se realiza a partir de indicadores ambiguos y opiniones personales (generalmente del padre).
    “Los niños no nacen con genes que les programen para rechazar al padre, un odio así es inducido por el medio, y la persona que con mayor probabilidad lleva a la alienación es la madre.” Gardner, 1992
    LOS SÍNTOMAS DE MADRE ALIENADORA16 Vienen determinados por las acciones maternas, excepto el primero que se refiere a la salud mental de la madre (evaluada a distancia o en breves entrevistas): Presencia de psicopatología severa previa a la separación. Según Gardner es frecuente que la madre alienadora sea psicótica. Afirmó que el “SAP” constituye un ejemplo frecuente de folie à deux, Trastorno Psicótico Compartido, que la American Psychiatric Association y las investigaciones de expertos dicen que ocurre muy raramente. Cualquier relato de malos tratos o abusos al menor que haga la madre es considerado un delirio.
    El “SAP” transforma en patológico el ejercicio de los derechos legales de la mujer. Los criterios 2 a 10 se centran en la conducta materna. Describen la conducta normal de una mujer maltratada que quiere proteger a sus hijos de malos tratos o abusos, transforman la búsqueda de protección y justicia de la mujer en una patología. Una madre alienadora presenta frecuencia de pensamientos programadores, verbalizaciones programadoras, maniobras de exclusión, denuncias a la policía y los servicios de protección del menor, propensión a pleitear, episodios de histeria, frecuencia de violación de las órdenes judiciales, éxito manipulando al sistema legal para realzar la programación, riesgo de intensificación de la programación si se consigue la custodia primaria.
    Jennifer Hoult dice:17
    “A excepción del primer criterio, no hay evidencia de que ninguno de estos criterios indique una patología. Las mujeres son libres de ejercer sus derechos legales, y como madres se supone que protegerán a sus hijos del abuso paterno. Muchas mujeres divorciadas con pleno derecho sostienen y expresan opiniones negativas sobre sus ex-maridos.”
    Los criterios terapéuticos son ambiguos. Hacen referencias a la frecuencia pero sin especificar cuando una conducta es muy frecuente, ni que duración se supone que tiene cada episodio. No requieren exámenes a lo largo del tiempo. No queda claro como un clínico puede medir la “frecuencia de pensamientos programadores”.
    Según Gardner la madre buena “no alienadora, hará todo lo que pueda para salvaguardar la relación entre el niño y el padre abusador”. Esta afirmación no reconoce los miedos genuinos por el maltrato ni la obligación de proteger al menor.
    “El Dr. Gardner18 teorizó que las denuncias que surgen en el contexto de una disputa por la custodia tienen una “alta probabilidad de ser falsas,” llegando incluso afirmar que él creía que “la vasta mayoría de denuncias en esta categoría [casos de divorcio con disputas por la custodia] son falsas.”19 Sin embargo la investigación dice:
    “Un estudio de 1990 de Thoennes y Tjaden evaluó 9.000 divorcios en 12 estados20 y encontró que las denuncias de abusos sexuales habían surgido en menos de un 2% de los divorcios conflictivos con lucha por la custodia. De este 2% de divorcios, sólo el 5% a 8% fueron denuncias falsas.” 21
    “Este tipo de denuncias no solo no tienen carácter epidémico sino que las madres acusan a los padres biológicos en menos de la mitad de los casos de abuso”22
    Gardner creía que las denuncias falsas eran realizadas por madres que exageraban sobre el efecto negativo de las relaciones de los niños con el abusador.23 No consideraba la violencia sexual masculina como abuso24, por eso para él las acusaciones de abuso eran siempre falsas. Si el incesto no daña al menor nunca puede justificar una alienación. Es el intento materno de impedir el contacto sexual del padre con los hijos el que hace daño a éstos y perjudica la supervivencia de la especie.25
    En España el Consejo General del Poder Judicial dice respecto de las denuncias por malos tratos: “…Tampoco puede vincularse la hipótesis de denuncias falsas con el elevado número de sobreseimientos provisionales, vinculado en general con la dificultad de prueba de hechos que suelen ejecutarse en la intimidad o con la propia postura procesal de la víctima que ha vivido -y puede permanecer- en el círculo de la violencia.” 26 Se estima que hay las mismas denuncias falsas que en otros delitos.
    NO SE PUEDE INFERIR FIABILIDAD DEL CURRICULUM DE GARDNER
    Los libros y artículos que Gardner publicó no presentan nada más que sus creencias subjetivas y sus especulaciones sin pruebas. Eludió la peer-review27 de sus teorías auto-publicándose sus libros a través de su propia editorial privada, Creative Therapeutics, y enviando sus artículos a revistas legales o revistas que no hacían peer-review de temas psicológicos. Aprovechó que la Universidad de Columbia daba a los voluntarios sin sueldo el título cortés de “profesor clínico”, para confundir a los que desconocían este hecho haciéndose pasar por profesor.28 Hoult se plantea como:
    La absoluta falta de rigor científico y fundamentos experimentales en estos artículos hace surgir la pregunta de cómo Gardner convenció a los editores para que publicaran su trabajo. Una posibilidad es que al referirse a sí mismo en todos los artículos como relacionado con la Columbia’s College of Physicians and Surgeons, los editores tomaron esta afiliación como prueba de la competencia ética y científica de Gardner.
    En la investigación realizada por Sonia Vaccaro y por mí, no hemos podido corroborar que Gardner tuviera una especialidad médica oficial (pediatría o psiquiatría).29
    Gardner creó la ilusión de un cuerpo de trabajos de investigación sobre el “SAP”, que realmente no existía. Cuando los trabajos de Gardner fueron realmente confrontados y criticados en publicaciones psicológicas y psiquiátricas con auténtica peer-review, sus teorías fueron criticadas y rechazadas casi unánimemente por los otros profesionales de salud mental30. Ralph Underwager editor de la revista Issues in Child Abuse Accusations,31 publicó un artículo de Gardner y se relacionó con él. En 1993 Mr. Underwager afirmó que “la pedofilia es una expresión aceptable de la voluntad de Dios para el amor y la unidad entre los seres humanos.”32
    Según los criterios en EEUU (criterio Daubert), unas “credenciales notables” pueden considerarse como prueba de credibilidad del experto por la consideración positiva en su ámbito profesional. En el caso de Gardner su falta de cualificación profesional, su carencia de investigación, su evitación de las críticas de expertos, su auto-publicación de sus teorías, sus referencias constantes a sí mismo, y en especial la descalificación que de sus trabajos hacen los expertos33, hacen concluir que sus teorías no son creíbles.
    Citado por Hoult
    Gardner desconectó totalmente de las descalificaciones argumentadas que se le hacían y proclamó repetidamente que el “SAP” existía, sin más soporte que sus auto-referencias y el apoyo que le daban sus seguidores.
    EL “SAP” NO ESTÁ ACREDITADO EN LA COMUNIDAD CIENTÍFICA
    Los criterios de Gardner llevan a muchos diagnósticos falsos, son nulos lógica y científicamente por qué no se correlacionan con ninguna patología identificable. Los síntomas del supuesto síndrome no llevan a una causa determinada sólo describen un fenómeno, y mal. Se diagnostican como patológicas e injustificadas, conductas adaptativas en el niño, y el ejercicio de los derechos legales en la madre. Se confunde el rechazo con psicosis. A la madre se le diagnostica a través de terceros. Los criterios diagnósticos nunca evalúan al padre. El “SAP” no tiene soporte en la comunidad científica, no está reconocido por los expertos, ni incluido en el DSM.
    El DSM American Psychiatric Association’s Diagnostic and Statistical Manual es para los profesionales de la salud mental la última y definitiva referencia sobre cualquier trastorno psiquiátrico. Todos los síndromes psiquiátricos reconocidos están compilados en dicho manual después de haber pasado múltiples pruebas científicas que hayan confirmado que son síndromes reales, y que sus criterios diagnósticos permiten diagnosticarlos de forma fiable. Desde que Gardner creó su teoría en el 85 la prestigiosa APA ha revisado su manual de criterios en cuatro ocasiones, sin incluir nunca el “SAP” como diagnóstico. Algo análogo ha sucedido con la Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión (CIE-10).
    El “SAP” tampoco está reconocido como un síndrome médico válido por la American Medical Association, o la American Psychological Association34. El American Psychological Association Task Force35 afirma:
     Hay que tener en cuenta que las disputas por la custodia y las visitas ocurren con más frecuencia cuando hay una historia de violencia doméstica. Los juzgados de familia a veces no consideran la historia de violencia entre los progenitores al tomar las decisiones sobre custodia y visitas. En este contexto, el progenitor no violento puede estar en desventaja, y una conducta que parecería una razonable protección del abuso puede ser malinterpretada como un signo de inestabilidad. Los evaluadores psicológicos no entrenados en violencia doméstica pueden contribuir a este proceso ignorando o minimizando la violencia y adjudicando etiquetas patológicas inadecuadas a las respuestas de la mujer a una victimización crónica. Términos tales como “alienación parental” pueden ser usados para culpabilizar a la mujer por el miedo o enfado razonables de los niños hacia su padre violento.
    Lenore Walker opina lo siguiente sobre el “SAP”:
    Aunque en la superficie la teoría del “SAP” y su reformulación puede parecer describir el conflicto parental durante el divorcio y las reacciones de los niños, estamos de acuerdo junto con otros investigadores como Warshak (2003), Myers (1997), y con la American Psychological Association (APA) (1996) en que el “SAP” no cumple los estándares requeridos para que sea considerado una teoría, ni proporciona contestaciones a las difíciles cuestiones relativas al acceso a los niños, que suelen aparecer especialmente durante las complejas batallas por la custodia.
    Por todo lo anterior podemos concluir que el “SAP” es la descripción sesgada y tendenciosa de un fenómeno de ámbito legal. Interpreta bajo los parámetros de una ideología patriarcal el rechazo del menor al progenitor no custodio.36 El “SAP” es un artificio legal sin base científica, creado para conseguir la custodia para el padre, o exculparlo de abusos o maltrato al menor. Está generando situaciones de riesgo para la infancia y provocando una involución en los derechos humanos de niños y mujeres.
    EL “SAP” NO ESTÁ ACREDITADO LEGALMENTE EN EEUU
    No es posible desarrollar en este artículo los argumentos que han llevado a desacreditar legalmente el “SAP” en Estados Unidos, tal como explica Hoult. Baste decir que: Ninguna de las 50 sentencias que Gardner cita sentó un precedente que sostuviera la admisibilidad del “SAP”. La mayoría de artículos legales que nombran al “SAP” lo consideran negativamente. Fiscales y jueces americanos se definen en contra del “SAP”. El “SAP” no cumple los estándares de admisibilidad como prueba en EEUU.
    The National Council of Juvenile and Family Court Judges ,revisa periódicamente el funcionamiento de las evaluaciones de custodia y visitas en casos de violencia doméstica. En su revisión del 2006, “Navigating Custody and Visitation Evaluations in Cases with Domestic Violence: A Judge’s Guide” dice37:
    La desacreditada “diagnosis” del “SAP” además de carecer de validez científica, pide inapropiadamente al tribunal que asuma que las conductas y actitudes de los niños hacia el progenitor que dice ser “alienado” (rechazado), no tienen base real. También desvía la atención de la conducta del progenitor abusivo, que puede haber influido directamente en las respuestas infantiles con su violencia, falta de respeto, intimidación, humillación y/o descalificación hacia los mismos niños, o el otro progenitor.
    LA IDEOLOGÍA DE GARDNER ES SEXISTA Y PRO-PEDÓFILA
    Los primeros libros de Gardner muestran una ideología descaradamente pro-pedófila38 y sexista. En el libro auto-publicado True and False Allegations of Child Sexual Abuse, Gardner diseñó su teoría sobre la sexualidad humana, fundamento del “SAP”, de nuevo sin soporte científico ninguno.
     Habla del hombre como del “donador de esperma” y de la mujer como de “la receptora de esperma”, diciendo que las conductas sexuales “atípicas” servían para mantener los “jugos del hombre” fluyendo, y aumentando la probabilidad de relaciones heterosexuales con una persona que pueda concebir,” caracterizando así cualquier situación en la que una mujer sea un recipiente de esperma como promotora de la supervivencia de las especies39.
     Las hembras humanas son naturalmente “pasivas,” y su papel como víctimas de violación o incesto es una consecuencia natural de esta pasividad, “sólo por una extensión de de las actitudes permisibles,” la pasividad sexual de las mujeres las lleva a volverse masoquistas víctimas de la violación que “obtienen placer de ser golpeadas, forzadas, y hechas sufrir de otras formas, como el “precio que tienen que pagar para conseguir el premio del esperma.”
     El incesto no es dañino en sí mismo, sino que “lo hace así el pensamiento” (citando a Shakespeare).40 Gardner dijo que cualquier daño causado por las parafilias sexuales no es resultado de las parafilias en sí mismas, sino del extraño estigma social que las rodea.
     Las actividades sexuales entre adultos y niños son “parte del repertorio natural de la actividad sexual humana,” una práctica procreativa positiva porque la pedofilia “carga” sexualmente al niño, lo hace “muy sexualizado,” y le hace “ansiar” experiencias sexuales que redundarán en una procreación aumentada.
    ABORDAJE ADECUADO DEL RECHAZO DEL MENOR AL PROGENITOR
    Se suele suponer que el mejor interés del menor proviene de pasar bastante tiempo con ambos progenitores, y de una parentalidad cooperativa. Este concepto exalta la figura paterna, minimiza a la cuidadora primaria, y olvida la seguridad del niño. Acabar con la situación de riesgo, protegerlo, y tratar las posibles secuelas causadas por la violencia, es lo que más interesa para la integridad y el desarrollo del niño. Veamos qué dicen los investigadores:
     En muestras a nivel nacional (EEUU), se identificaron dos principios que maximizan el bienestar del menor a lo largo del divorcio de sus padres: dar soporte al progenitor custodio y reducir el conflicto parental “aunque ello suponga una reducción del contacto con el progenitor no custodio”.41
     Hay que recordar que el niño mejora cuanto menos está con el progenitor violento. 42
    Cuanto más tiempo había pasado el niño sin ver al padre, mayor mejoría se daba en su ajuste global. Este hallazgo es contrario a la corriente principal de literatura sobre el divorcio, que sugiere que la posibilidad de mantener una relación con ambos progenitores predice una mejor adaptación del menor. Sin embargo, hallazgos recientes sugieren que en casos de “alto nivel de conflicto”, el bienestar psicológico del cuidador primario y la cesación de la exposición del niño a la violencia son los mejores predoctores del ajuste del niño”.43
    Judith S. Wallerstein, socióloga experta en los efectos del divorcio en los niños, en su investigación de 25 años sobre 131 niños44 aporta resultados como:
     Las convicciones de los niños (sobre sus progenitores) no quedaron afectadas por el aumento del tiempo que pasaron con cada progenitor.
     Los recuerdos de violencia doméstica y abandono son especialmente intensos para los adultos que tenían seis años o menos cuando sus padres se separaron. Por lo tanto, en estas circunstancias las visitas frecuentes y los intercambios de los niños propios de la custodia compartida, son contraproducentes. Si los progenitores no satisfacen las expectativas de los niños, un amplio régimen de visitas agrava los sentimientos de abandono de los menores. De la misma forma, el estrés aumenta si los niños son testigos de episodios repetidos de violencia doméstica durante los frecuentes intercambios. El estrés repetitivo en la infancia se sabe ahora que tiene graves e irreversibles alteraciones en la respuesta de la persona a posteriores acontecimientos estresantes a lo largo de su vida.45
    E. Mavis Hetherington psicóloga del desarrollo infantil, llevó a cabo un estudio46 a largo plazo sobre las consecuencias del divorcio en los hijos. Concluyó:
     El factor que más influye en el bienestar del menor después del divorcio es el buen cuidado del niño por el progenitor custodio: “incluso seis años después del divorcio…, encontramos que el progenitor custodio, que en la mayoría de casos es la madre, continuaba siendo la primera línea protectora frente a los diversos motivos de estrés de la vida del núcleo familiar posterior al divorcio.”
     “Las visitas a un progenitor alcohólico, abusivo, deprimido, o conflictivo, no ayudan al niño con problemas, sino que contribuyen a agravar éstos.”
    Por lo tanto vemos que si el niño rechaza al progenitor no custodio y hay algún indicio de violencia, abuso o negligencia por parte de éste, la prioridad por el mejor interés del menor es darles SEGURIDAD al niño y al progenitor custodio, y alejar al menor de la persona violenta.47 Es especialmente inapropiado analizar la alienación en los casos de familias en las que hay indicios de violencia o abuso48.
    Si no hay indicios de violencia o abuso
    Se recomienda adoptar la perspectiva que contempla las contribuciones múltiples al rechazo, incluyendo factores como las etapas del desarrollo del niño, los acontecimientos derivados del divorcio, la conducta de los cuidadores primarios, y la conducta del progenitor rechazado.49 En algún caso en que el rechazo del menor, después de un profundo diagnóstico diferencial que haya excluido otras causas, sea atribuible a la influencia negativa del progenitor custodio se hará un abordaje terapéutico conservador y no coercitivo:
    No debe transferirse la custodia al otro progenitor. Siempre que los niños permanecieron con los cuidadores primarios, acabaron hablando bien de los progenitores a los que antes habían tratado tan mal.50
    Deberían evitarse esfuerzos excesivos que conllevan sólo pequeñas posibilidades de éxito, reduciendo así las cargas emocionales del niño, respetando sus miedos, y mejorando su estabilidad emocional51.
    Descartada la violencia se puede recurrir a mediación entre los progenitores. Se puede hacer una intervención terapéutica que reconstruya las relaciones entre el progenitor rechazado y el menor. Se pueden trabajar las habilidades parentales del padre.
    “Si el progenitor es rechazado principalmente por razones como un pensamiento moralista del niño (busca un culpable del divorcio, o va ligado a su nivel de desarrollo), falta de recursos (por ejemplo no hay tantos juguetes como en casa del otro progenitor), o comentarios negativos por parte del progenitor custodio, estaría indicada una intervención terapéutica que reconstruya las relaciones entre el progenitor rechazado y el menor.”52
    Las medidas coercitivas no proporcionan una seguridad razonable de que se contribuye a los intereses de los menores o de que se mejora la situación que existiría sin intervención judicial. Sullivan y Nelly, 2001, dicen:
    Contrariamente a lo que suelen decir los expertos en custodia infantil y los grupos defensores del concepto de “alienación parental”, hay pocas pruebas empíricas en la investigación que apoyen ninguna intervención específica, como cambiar la custodia, en los casos graves crónicos. Además, no hay datos experimentales que indiquen si una alienación arraigada y un rechazo total permanente de un progenitor biológico tienen efectos dañinos a largo plazo en el desarrollo psicológico del niño. De la misma forma, hay soporte clínico, aunque todavía no experimental, de que el progenitor rechazado y el niño al avanzar la relación, llegan a un momento de reconciliación y arreglan su relación. Por lo tanto hay que valorar cuidadosamente cada situación individual y proceder con cautela.
    Dice Lenore Walker53: “Usar un tratamiento coercitivo en situaciones de no-emergencia, impide el derecho legal de mujeres y niños de negarse a recibir dicho tratamiento. La intervención legal propuesta por el “SAP” deja una huella traumática que dura muchos años.”

    Comentario por Maria — 13/04/2011 @ 11:37 am | Responder

    • Muy interesante todo lo que aportas, pero evidentemente no sufres en tus propias carnes todos los días, a todas horas, las consecuencias de la malicia y de lo incomprensible. Saludos.

      Comentario por Jesus — 10/05/2012 @ 3:37 pm | Responder

      • Mi función es asesorar, orientar y clarificar la ley en todo cuanto se refiere a divorcio y sus consecuencias. Extremos e injusticias o cosas inexplicables siempre encontraremos en cualquier ámbito. Lo que debemos hacer es gira en positivo y sacar lo mejor de cada situación. Mi situación personal no es objeto del blog, si bien, por experiencia personal o profesional, conozco situaciones que hacen estremecer.

        Comentario por Assumpció Martinez Rogés — 14/05/2012 @ 10:56 pm

  6. Es muy duro que un hijo de 10 años te falte al respeto y te trate como una basura cuando no accedes a los chantajes de su madre , yo como padre daría mi vida por el , no digo que mi hijo sea mala persona pero es lo que aprende de su madre. Y si eso no es SAP es que soy mal padre por preocuparme por él.

    Comentario por Josete — 11/06/2012 @ 5:04 pm | Responder

    • Es una situación compleja la del SAP y muy contradictoria entre los propios profesionales . Si la reacción es tan desagradable quizás seria adecuado que el menor tuviera un seguimiento -ayuda psicológica.

      Comentario por Assumpció Martinez Rogés — 13/06/2012 @ 3:20 pm | Responder

  7. Wonderful. I agree.

    Comentario por Plus.google.com — 25/11/2012 @ 2:00 am | Responder

  8. Vivo sufriendio a causa de su suegra que es una gran mabipuladora cin mi esposo…lo moldeo a su total manera y segyimos juntos solo porque yo entiendo de esta terrible enfermedad…que ya lo cinvirtio en un vipolar….

    Comentario por shirley — 19/01/2014 @ 4:15 pm | Responder


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